El Chávez contestatario

A algunos no hay quien les calle. Y entre ésos precisamente no falta el presidente de Venezuela, Hugo Chávez.

Lleva once años como primer mandatario, y ya desde el principio prometía…

Graduado en la Academia Militar de Venezuela en 1975 y recién ascendido a capitán en 1982, Chávez fundaría el Movimiento Bolivariano Revolucionario 200 (MBR200), en alusión a los doscientos años del natalicio de Simón Bolívar -una de las figuras más destacadas de la Emancipación Americana frente al Imperio español-.

Tras el golpe de Estado del 82 y tras pasar dos años en la cárcel -que aprovechó para escribir el libro (“Cómo salir del laberinto”)-, Chávez resurgió en 1999 asumiendo el poder el 2 de febrero. Su campaña presidencial había sido muy calculada, e inteligemente previó el colapso de los partidos tradicionales y el crecimiento del rechazo popular a las medidas políticas y económicas.

Chávez no tardaría en valer su voz en el programa “Aló Presidente”, presentado y dirigido por él. La creación de este programa -en el que se exponen, describen y anuncian las iniciativas del gobierno- se crea tres meses después de ser investido, cuya hora de emisión es siempre a las 11 de la mañana, el mismo día -el domingo-, y sin hora de finalización predefinida.

En ocasiones, ministros del gobierno son requeridos a presenciar el programa en el plató, teniendo que responder a preguntas del presidente sobre determinadas cuestiones, a veces se diseñan políticas publicas, o incluso planes militares en directo. También son comunes los saludos y mensajes del presidente a otros mandatarios como por ejemplo Fidel Castro al que frecuentemente saluda desde el programa.

En todos estos años, su presidencia de se ha destacado por el cambio en línea ideológica de la llamada Revolución Bolivariana hacia el Socialismo del siglo XXI, lo que ha causado el surgimiento de una firme oposición política y disidencia que rechaza dicha orientación.

En un país de 30 millones de habitantes, hay gustos para todos. Mientras el Chavismo cataloga al gobierno de Chávez como democrático, participativo y progresista, sus detractores lo han calificado como una dictadura sutil y demagógica basada en la Revolución cubana, así como un gobierno populista alimentado por una bonanza petrolera.

Pero vayamos al quid de la cuestión, que ha sido y sigue siendo su carácter trasgresor por inapropiado, en ocasiones.

Primero fue en la clausura de la XVII Cumbre Iberoamericana en Santiago de Chile hace poco más de dos años. Sus reiteradas críticas a José María Aznar (llamándole “fascista”) junto a la eléctrica española Unión Fenosa (tachándola de “mafiosa”) le valió entonces el tan recordado “¿Por qué no te callas?” por parte del Rey Juan Carlos (visiblemente airado).

Más tarde, y hace tan sólo una semana, Chávez exhortaba a la reina Isabel II de Inglaterra a entregar el control de las islas Malvinas a Argentina. Y, de nuevo, las malas maneras fueron las protagonistas del vocabulario del líder venezolano.

Actualmente las Malvinas siguen bajo protectorado británico desde que en 1982 los dos países -aldino e inglés- se enfrentaran por el archipiélago. Tensiones diplomáticas que en los últimos días se habían recrudecido aún más con la llegada de una plataforma petrolera al Pacífico Sur para iniciar una exploración en la zona en disputa.

Ahora le ha tocado a España. “El tiempo de la colonia se acabó“, es la reacción del líder venezolano Hugo Chávez después de conocer que la Audiencia Nacional implicara ayer a su Gobierno con ETA y los guerrilleros de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia).

Y Chávez arremete también con el ejecutivo de Obama, denunciando un supuesto plan a nivel internacional contra Caracas, con EEUU a la cabeza. “Detrás de todo esto, está el imperio yanqui“, ha apostillado hoy mismo, en alusión tanto al auto del juez Velasco como al reciente informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la Organización de Estados Americanos (OEA), crítico con la gestión del Gobierno venezolano en materia de libertades civiles.

Para Izquierda Unida, sin embargo, no hay indicios de tales acusaciones. Su coordinador general, Cayo Lara, afirma que el auto de ayer de la Audiencia se enmarca dentro “una acción premeditada para vincular a gobiernos democráticos con el terrorismo”. Y recuerda que una de las imputadas, Remedios García Albert, “es una luchadora por los derechos humanos”.

El tiempo dará la razón a una parte o a otra…Antes habrá que haber una investigación de fundamento para llegar a conclusiones definitivas. Parece increíble, en todo caso, que el Gobierno venezolano haya estado al tanto y defendiendo tal colaboración. O, al menos, no quiero creérmelo.

Después de todo este batiburrillo me acuerdo de Clara Rojas, la abogada colombiana que compartió cautiverio con Ingrid Bethancourt durante seis largos años, ambas secuestradas por las FARC hasta 2008 (cuando fueron liberadas).

En todos esos años de secuestro sentí que el silencio era demasiado apabullante” (Clara Rojas)

¿Tanto ruido mediático, institucional, de poder,…sirve de algo? ¿Tantos “Alós Presidentes” sirven para apaciguar la libertad y la paz mundial?

El silencio, a veces incómodo, es necesario si con tanto ruido político se crean verdades subjetivas e interesadas. La palabra clave es: Reflexión.

Por Iñigo Ortiz de Guzmán

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: