Archive for 29 abril 2010

“Lo eres todo”

Significado de la vida, la amistad y el amor

Cada vez que veo tu fotografía
descubro algo nuevo
que antes no veía
y me hace sentir lo que nunca creí.
Siempre te he mirado indiferente,
eras tan solo un amigo
y de repente lo eres todo, todo para mí,
mi principio y mi fín.
Mi norte y mi guía, mi perdición,
mi acierto y mi suerte, mi equivocación,
eres mi muerte y mi resurrección,
eres mi aliento y mi agonía
de noche y de día,
te lo pido por favor,
que me des tu compañía
de noche y de día… lo eres todo.
Dame tu alegría, tu buen humor,
dame tu melancolía,
tu pena y dolor,
dame tu aroma, dame tu sabor
dame tu mundo interior,
dame tu sonrisa y tu calor,
dame la muerte y la vida,
tu frío y tu ardor,
dame tu calma, dame tu furor,
dame tu oculto rencor.

“El amor consiste en dar más que recibir”

Por Iñigo Ortiz de Guzmán

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Mujeres en lo más alto

Por una vez, hablaré de deporte. Del alpinismo, en este caso. Pero de lo que trataré hoy será de esas hazañas que, por duras y disciplinadas, son noticia en su corte más social. Y sus protagonistas, una vez más, las mujeres. De esas que no se amilanan ante cualquier reto, y que persiguen una meta: subir a las cimas más altas del mundo aunque se les vaya la vida en ello.

Mansae” (hurra!) es lo que cantó ayer -a 8.091 metros de altura- la surcoreana Oh Eun Sun. La alpinista que acaba de alcanzar todo un récord.  Ser la primera mujer en alcanzar la cumbre del Annapurna, y con ello completar los 14 ochomiles del Planeta; es decir, en alcanzar las montañas que sobrepasan dicha altura.

Todo un logro en una persona que no sobrepasa los 1,60 metros de altura y que pasa de la cuarentena, pero que se caracteriza por su fortaleza física y mental.

24 años después de que Reinhold Messner ingresara en el libro de oro del montañismo tras ser el primer hombre en tocar los techos del mundo, una asiática enjuta, férrea y tozuda le acompaña desde ayer en el Olimpo.

Habían pasado 13 horas y 16 minutos desde que ella, sus tres sherpas y dos cámaras de televisión salieran desde el campo 4 cuando alcanzaron el pico. Ascendieron en busca del cielo, a más de 30 grados bajo cero.

El sonido de su respiración áspera y dolorosa -en busca del oxígeno que escasea a más de 8.000 metros, entre el viento huracado y la nieve- traspasaba la pequeña pantalla de millones de surcoreanos que desde sus casas vivían en directo la ascensión de su compatriota. Una cuestión de Estado. La cadena KBS retransmitió la hazaña, una gesta en mayúsculas debido a las complicadas condiciones meteorológicas. Que ella ganara esta carrera era una obsesión.

Y utilizó este medio para tratar de evitar las acusaciones -cada vez mayores- de que no hizo cumbre en alguno de sus ochomiles anteriores. En total, la han seguido casi 30 personas entre cámaras, periodistas y técnicos de la televisión coreana que la patrocinaba para grabar la ascensión.

Oh Eun Sun llevaba consigo la foto de Go Eun Sun -su compañera, su amiga, su compatriota, su rival en la carrera- que falleció el año pasado cuando descendía del Nanga Parbat. Y esa obsesión por rendirle homenaje le ha valido la pena.

Eso sí, nunca antes el mundo del Himalayismo había vivido una competición igual. Y es que a la guipuzkoana, Edurne Pasaban, sólo le faltaba alcanzar el Shisha Pangma para llevarse el honorífico puesto. Pero el tiempo atmosférico le ha jugado una mala pasada.

El destino quiso poner emoción a las páginas de la Historia. El oráculo quiso que la pelea por ver quién era la primera fuese visceral. Ya se sabía que la primavera de 2010 iba a dictar sentencia. Y, de momento, en eso se está. Y es que aunque, oficialmente, Eun Sun es considerada la vencedora…todavía queda por ver qué tiene que decir Elizabeth Hawley. Una estadounidense casi nonagenaria que jamás ha pisado cima alguna. Aun así, ella y sólo ella es la figura encargada de aprobar las hazañas de estos deportistas.

Elizabeth Hawley y Edurne Pasaban

Lleva casi medio siglo documentando primero y certificando después las ascensiones a los 14 colosos del Himalaya. Por supuesto, todo es oficioso porque jamás ha sido testigo de otra cosa que de los sudores fríos de los que, voluntariamente, se someten a su feroz escrutinio. Si uno tiene la desgracia de pisar la cumbre de un ochomil bajo la niebla, se le atasca la cámara o se le olvida en la tienda puede que Hawley no dé por buena su ascensión.

Claro está, sólo aquellos que desean figurar en listas y anales aceptan la visita de “la dama de hierro” -como se la conoce-.  Afincada en Katmandú desde los años 60, cuando la capital de Nepal era el centro del universo hippy y ella escribía crónicas políticas para Time. Fue en esos años cuando Hawley tejió su red de contactos influyentes y se ganó el respeto de alpinistas de la talla de Edmund Hillary, primer vencedor del Everest. Desde entonces, no se ha movido de allí. Jamás se casó ni ha regresado a su tierra natal.

A pesar de Hawley, en el alpinismo -ante la ausencia de árbitros- la conciencia individual siempre ha hecho las veces de juez de paz. Pero en la carrera femenina por los 14 parece haber tanto en juego que un tribunal ‘ordinario’ determinará las posiciones del podio.

Entre los códigos de los alpinistas no está denunciar al compañero que no ha hecho lo que dice haber hecho y se supone que no existen mentirosos ni acusicas. Pero ahora, con tanto prestigio y dinero en juego, todo vale con tal de ganar.

Escuchábamos hace unos días a Edurne relatar sus experiencias en la montaña.

Jean Troillet -guía suizo- realizó en los años 80 varias ascensiones en el Himalaya; Impresionantes por audaces, veloces y adelantadas a su tiempo. De paso, fue testigo de la carrera masculina por hacerse con los 14 ‘ochomiles’ y recuerda asqueado cómo la competición que entronizó a Reinhold Messner acabó con la vida de tres aspirantes. “Nunca pensé que las mujeres fuesen tan tontas como los hombres“, resume Troillet.

Críticas aparte, lo cierto es que el equipo de Pasaban llegará hoy al campo base avanzado del Shisha Pangma. El plan es realizar un ascenso rápido el sábado, ya que llegan aclimatados del Annapurna. A Edurne sólo le queda una cima, que puede llegar antes de la sentencia de Hawley sobre Oh Eun Sun.

Quizás aún hay carrera para llevarse los 14 caprichos de hielo.

Por Iñigo Ortiz de Guzmán

Gripe A, un año después

¿Quién no se acuerda hace un año de cómo abrían los informativos, de las portadas de los periódicos? Estábamos ante lo que se llamó la pandemia del siglo XXI.

365 después de la aparición del denominado virus AH1N1, las dudas son varias. El mundo se sigue preguntando si las autoridades sanitarias actuaron adecuadamente o sobredimensionaron la enfermedad.

Las organizaciones sanitarias sostienen que la actuación fue la correcta, ya que al principio de aparecer el virus no se disponía de información sobre él. Incluso siguen afirmando que si la pandemia no ha provocado una alta morbilidad no ha sido porque no haya supuesto una amenaza real, sino porque se han adoptado las medidas oportunas para contrarrestar sus efectos.

Todo empezó a finales de abril de 2009, cuando las autoridades mexicanas detectaron el primer caso del virus de la gripe, que primero vincularon al cerdo -y llamaron porcina- y que después se desvinculó de este animal para rebautizarse con el nombre de gripe A o nueva gripe. Se llegó incluso a plantear la posibilidad de restringir vuelos, cerrar escuelas y dejar de dar besos para evitar los contagios de un tipo de gripe hasta entonces desconocida. En definitiva, se nos planteaba a cambiar nuestros hábitos de conducta.

La Organización Mundial de la Salud cifró en más de 150 millones las personas que iban a morir. Doce meses después del susto, el nivel de interés en los medios de comunicación por la gripe A ha bajado y también el de los ciudadanos. ¿Qué fue de lo de no besar, no dar la mano,ojo con los que estornudan”, “corra a buscar una mascarilla” y lávese las manos hasta la saciedad?

Tras la alarma inicial llegó el análisis y ahora muchas voces acusan a la OMS de exagerar la enfermedad para beneficiar a los laboratorios.

Hasta ahora, en los 208 países que la sufren, han fallecido unas 15.000. En España, han muerto 373 personas (Sanidad dejó de llevar la cuenta el 30 de diciembre) frente a las más de 3.000 que lo hacen por la gripe estacional al año. Un dato que nos dice –y mucho- hasta qué punto es una pandemia tan importante frente a otras que nos rodean.

Hay que tener en cuenta que sólo en la África sub-sahariana, muere un niño cada 30 segundos por los efectos de la malaria. En el mundo mueren 2 millones de niños a causa de la diarrea. 10 millones de personas mueren cada año por la neumonía o la sarampión. Enfermedades curables, y que siguen haciendo estragos

Las compañías farmacéuticas ganaron enormes sumas de dinero y tuvieron espectaculares subidas en las Bolsas de medio mundo por el desembolso de dinero que hicieron gobiernos y la OMS en medicamentos. En España se habla de un gasto de 333 millones de euros. Para algunos expertos como Pedro Caba, ex vicepresidente de dicha organización, todo ha sido una tomadura de pelo tanto la organización como de los laboratorios“. “La fórmula es sencilla, crea el problema, infunde todo el temor posible y luego vende la solución“.

Ya no se tiene en cuenta la gravedad de la enfermedad, sólo la velocidad de su propagación. El holandés Abert Osterhaus, apodado el Doctor gripe –virólogo y principal asesor en materia de gripes de la OMS- es el que se encarga de alertar de virus peligrosos y el que recomendó activar el nivel de pandemia. Hoy este hombre está siendo investigado por corrupción. Al parecer, como presidente del Grupo Europeo de Trabajo Científico sobre la Gripe (ESWI), recibió financiación procedente de los fabricantes y distribuidores de vacunas contra el H1N1: Baxter Vaccins, Mediummune, GlaxoSmithKline, Sanofi Pasteur y otros, entre los que se encuentran Novartis, que produce la vacuna, y el distribuidor de Tamiflu, Hoffman-La Roche.

Todo un mundo que desconocemos, y por eso quizás nos la jugaron. De eso no hay duda.

Lo peor ha pasado, dicen, aunque aún no conocemos con exactitud alcance real que ha tenido la gripe A porque las muertes han sido confirmadas por modelos estadísticos. Seguramente conoceremos algo más dentro de un par de años.

Podemos respirar más tranquilos, según la organización, pero no conviene bajar la guardia ya que las pandemias pueden repuntar como ocurrió en los años 68 y 57.

La pandemia de gripe de 1918 (la llamada gripe española) en la que se estima que murieron unos 50 millones de personas en todo el mundo, comenzó con oleadas relativamente benignas para convertirse más adelante en la pandemia de gripe más grave de la historia.

En la foto, imágenes de un hospital improvisado en Kansas (EE.UU) durante el brote.

Otras alarmas sanitarias, sin embargo, pueden compararse a lo que ha ocurrido con esta última. Como la crisis de las vacas locas, la gripe aviar, el Sindrome Respiratorio Agudo Severo (SARS) y ahora la gripe A. Todas, con mucha más alarma social que real.

Pero de ellas han aprendido los gobiernos de todo el mundo. Seguro que están mejor preparados, aunque habría que preguntarse por qué no han querido evitar la epidemia del pánico entre la sociedad.

¿Qué ocurriría si alguna vez nos tocara vivir una gran pandemia y nadie le diera importancia?

Por Iñigo Ortiz de Guzmán

Mon amour (2)

Historias de amor

De padre a hija, entre desconocidos, amantes furtivos, un matrimonio consolidado, sueños eróticos, varias metas inalcanzables, momentos furtivos… Esto es “New York I Love You”. Una película de relaciones, de sentimientos, de la soledad, pero -en definitiva- de la búsqueda de la felicidad mediante la atención hacia/de los demás.

Perfecta para los domingos, tirado en el sofá…

El tiempo es demasiado lento para aquellos que esperan… demasiado rápido para aquellos que temen…. demasiado largo para aquellos que sufren…. demasiado corto para aquellos que celebran… pero para aquellos que aman, el tiempo es eterno.” (Henry Van Dyke, poeta americano)

Por Iñigo Ortiz de Guzmán

Libro que te quiero libro

La jornada de ayer, la del Libro, es siempre un motivo de celebración.

La lectura es un bien común que, a veces, por desidia, por pereza, abandono, no tener tiempo,…es difícil de llevar a cabo tanto como quisiéramos.

Un año más, las calles de Barcelona se han llenado de editores, transeúntes y curiosos en busca de un título que les llame la atención. O simplemente que esté entre los bestsellers. Para algo tiene que servir, además, que durante un día se puedan adquirir los ejemplares literarios con un 10% de descuento.

Esta conmemoración -celebrada a nivel internacional con el objetivo de fomentar la lectura, la industria editorial y la protección de la propiedad intelectual por medio del derecho de autor- tiene su origen en la Diada de Sant Jordi (Día de San Jorge) celebrada en Cataluña. Una región donde ha sido tradicional desde la época medieval para los hombres dar rosas a sus amantes, y desde 1925 para las mujeres dar un libro a cambio.

Si el año pasado, Beirut fue elegida como “Capital Mundial del Libro“, en 2010 le ha tocado el turno a la localidad eslovena de Ljubljana.

Después de las ventas, es tiempo de hacer balance.

En esta edición no ha habido ni un Dan Brown, ni un Ken Follett ni un Stieg Larsson para apropiarse de la fiesta. Los lectores han confiado en los autores propios, en lengua catalana y castellana. De los 21 títulos recogidos en las categorías de adultos del ranking provisional del gremio, sólo hay un escritor traducido, el japonés Haruki Murakami. Casualmente el otro día, mi ex-compañero de curro Kiko me hablaba de este autor. Un gran desconocido para muchos lectores, de momento.

Por primera vez, Sant Jordi tuvo dos puestos (el de Leqtor y el de edi.cat) con libros electrónicos en lugar de libros de papel. Algún día llegará el futuro digital, pero aunque sea así todo pinta que Sant Jordi seguirá siendo el día del libro en papel.

Recomiendo -tras ser a su vez sido recomendado por mi amiga Agnes- a autores como Coetzee, Saramago, Doris Lessing y la irresistible escritora italiana Susanna Tamaro.

De momento, me quedo con “El poder del Ahora“, de Eckhart Tolle. Un libro de tan sólo 153 páginas que me regaló mi amor Robin el otro día. Y cuya sinopsis reza que ‘contiene un poder que va más allá de las palabras y puede conducirnos a un lugar mucho más sereno donde descubrimos lo que significa realmente crear una vida liberada’.

No lo he empezado todavía, por eso de la falta de tiempo. Pero, ¿tan mal me habrá visto? Se lo tendré que preguntar. Bueno, quizá siempre sea positivo ver y tomarse las cosas de otra manera. No, si me va a venir bien y todo…

Por Iñigo Ortiz de Guzmán

Memoria histórica, en entredicho

El proceso contra el magistrado de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón -por prevaricación al investigar los crímenes del franquismo- va viento en popa.

En las últimas horas ha habido movimientos significativos.

El juez del Tribunal Supremo que instruye la causa, Luciano Varela, ha expulsado a Falange Española de las JONS como acusación popular en el proceso contra el magistrado de la Audiencia Nacional. Según Varela, la formación política no ha subsanado su requerimiento de corregir su escrito de acusaciones en el que pedía 20 años de inhabilitación para Garzón. Un hecho insólito. Se mata dos pájaros de un tiro. Por una parte, consigue apartar al querellante más incómodo, y por otro lado se evitan los titulares de que el Tribunal permite que el partido único del franquismo siente en el banquillo a Garzón por investigar los crímenes de la dictadura.

No olvidemos que Falange es un partido político español de la derecha radical, ultranacionalista, de ideología fascista. Creado al albor tras la unificación con el movimiento carlista que llevó a cabo el general Francisco Franco, y cuyo objetivo es la instauración de un Estado totalitario nacional-sindicalista.

En todo caso, esta expulsión no deja fuera las querellas del pseudosindicato ultraderechista Manos Limpias. De haber expulsado a las dos acusaciones, el proceso contra Garzón habría quedado sin contenido. Lo dicho, el proceso sigue inteligentemente adelante, y dejando de lado a un protagonista incómodo como la Falange. Y en lo que las asociaciones de víctimas consideran una operación de maquillaje.

Así con todo, Varela parece decidido a dictar auto de apertura de juicio oral en los próximos días. Un movimiento que podría confirmar lo que se achaca a Garzón: instruir un caso a sabiendas de que es injusto. La prevaricación.

Las razones son dos. El juez instructor estaría usando unas acusaciones incapaces de presentar algo más que una vulgar octavilla de propaganda para hacer un ajuste por cuenta propia con Garzón. Y, por si esto no fuera poco, Varela estaría traicionando sus propias convicciones expuestas en su voto particular en el caso Atutxa (por el que el Tribunal Superior vasco consideró que no hubo delito de desobediencia), y que aún sigue pendiente.

Pero también está la doctrina Botín. Aquella por la que el Tribunal Supremo reinterpretó sobre la acción popular con la que exoneró de juicio al presidente del Banco Santander, Emilio Botín. Un caso complicado en el que Varela no estuvo dispuesto a abrir la caja de Pandora. Es decir, abrir un juicio oral. Y es que suponía una violación del artículo 14 de la Constitución que consagra la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley.

La doctrina Botín y la del voto particular del magistrado Varela mantienen que la acusación popular carece de legitimación por sí sola, a falta de acusación particular o de acusación pública, para llevar a un ciudadano a juicio.

La causa contra Garzón encaja como anillo al dedo con esta doctrina: no hay acusación particular, por la sencilla razón de que no existen perjudicados, ni tampoco acusación pública porque ningún daño ha producido Garzón al “interés público y social”. Por lo que la causa sólo se sustenta en una acusación popular a la que el propio instructor Varela ha debido corregir para que no sea tan patente que se mueve por estrictos intereses particulares al amparo de una presunta defensa del interés social.

Hay dos posibilidades para poner un punto y final a este circo mediático. O bien llevar a cabo el sobreseimiento o, en todo caso, a dejar en suspenso la apertura del juicio oral contra Garzón. Porque podría suceder que el Tribunal Constitucional avalara como correcta la doctrina Botín y que Garzón hubiera sido juzgado con una interpretación inadecuada de las leyes procesales.

Pero no se quiere acabar así. De lo que se trata, al fin y al cabo, hacer con Garzón -seamos claros- es quitarle del medio por parte de ciertos jueces conservadores. Una situación insólita que está avivando las críticas internacionales. Los principales medios de comunicación internacionales no entienden que un juez esté siendo puesto en entredicho por investigar a quiénes pudieron estar presuntamente detrás de las desaparición de 100.000 personas durante el franquismo.

Lo mismo pasa en nuestro país. Las víctimas están clamando mayor severidad con los responsables de aquellos trágicos hechos. Con quienes presuntamente han estado y están detrás de todo este embrollo. Se me hace harto difícil pensar que Garzón -con todas sus virtudes y no tan virtuoso en su afán judicial en ocasiones- haya tomado parte injustamente.

Ahora se pone sobre la balanza la Ley de Amnistía de 1977. Pretender revisar esa decisión equivale a cuestionar y deslegitimar gravemente todas las decisiones que nuestra democracia adoptó en aquellas fechas, incluida la Constitución. Quienes defienden la nulidad de dicha Ley -a efectos de producir una investigación judicial sobre ese pasado- tienen que saber que la persecución penal del franquismo implica una causa general contra todas las responsabilidades penales de aquellos años.

El diputado socialista en el Parlamento europeo, Ramón Jáuregui, añade: “No fue esa la voluntad democrática de los españoles en la Transición. Decidimos perdonar sin olvidar, aunque fuera cierto que perdonaban más quienes más sufrieron durante 40 años la represión de los vencedores y aunque sea evidente también que olvidamos demasiado, confundiendo durante demasiado tiempo, perdón con olvido.”

Para esto se creó la llamada Ley de Memoria Histórica de 2007.  Una norma por la que se empezó a reconocer a las víctimas republicanas de la guerra y de la represión posterior con diferentes indemnizaciones. A saber: las exhumaciones de los fusilados; la supresión de signos y símbolos franquistas; la devolución del honor a los condenados en consejos de guerra; etc. Y de todos es sabido que el Partido Popular no se adhirió a tales pretensiones de devolver la justicia a la memoria española. Por eso, y por muchas cosas, su animadversión contra un juez que pretendió restablecer los principios básicos de los derechos humanos. Sentar en el banquillo a los culpables de la barbarie del pasado. Por intentar dar satisfacción a las víctimas del franquismo.

“La memoria abre expedientes que el derecho considera archivados”, Walter Benjamin (crítico literario marxista y filósofo judeo-alemán)

Lo que la memoria ha descubierto en los últimos años es que las víctimas del colonialismo, de la esclavitud, de la conquista o de la guerra civil son significativas, tienen significación. Claro que víctimas ha habido siempre, pero eran insignificantes o invisibles porque entendíamos que eran el precio del bienestar presente o de la transición política. Había que asumirlo como irremediable y lo que tocaba era pasar página. Eso se ha acabado. Ahora son visibles.

Ya lo decía el escritor italiano de origen judío-sefardí, Primo Levy: “Sin memoria de la injusticia no hay justicia posible”.

Por Iñigo Ortiz de Guzmán

(RED) Vogue

La revista Vogue, especializada en moda, dedica la edición de mayo al SIDA.

Lo novedoso de esta iniciativa es que la mismísima Penélope Cruz se pone al frente del próximo número parisino como editora invitada. “Toda una aventura“, según cuenta la actriz española y que le ha permitido aportar su granito de arena al proyecto y, de paso, posar junto a compañeros de renombre cinematográfico. Kate Winslet, Julianne Moore, Gwyneth Paltrow, Naomi Watts y la siempre genial Meryl Streep. Un elenco de mujeres al que se suma un único hombre, el cantante Bono.

Tres diferentes portadas que saldrán a la calle el viernes, con un único objetivo: la lucha contra el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida. De la mano de una Fundación -conocida como (RED)que creó el músico irlandés Bono en 2006 para mitigar, si cabe, un poco más los estragos sociales que vive África. En este continente conviven 22 milllones de personas seropositivas.

http://www.joinred.com

Su página web nos da una idea estremecedora de la situación sanitaria africana, de la falta de medios logísticos y de una mermada cantidad de antirretrovirales. Y todo esto en una sociedad que se enfrenta al olvido de los países desarrollados.

3.800 ciudadanos mueren cada día de SIDA en la África Sub-sahariana.

Por Iñigo Ortiz de Guzmán