El mítico Walkman

Se cumplen 31 años desde que el primer Walkman de Sony llegó al mercado, revolucionando la forma de escuchar canciones y creando el concepto de música en movilidad.

Aunque es una fecha significativa, la firma japonesa no está este año para celebraciones, tras los últimos resultados en los que ha anunciado pérdidas millonarias

El fabricante, que también produce los ordenadores Vaio y cámaras Cyber-shot, entre otros productos, lleva varios años sin lograr sacar al mercado un producto tan revolucionario y puntero como el reproductor portátil de casettes.

De hecho, aprovechó su experiencia en el segmento de la música en movilidad tras el popular Walkman, y su posterior versión para CD (el Discman), en la dirección equivocada.

Tras el lanzamiento de estos productos la compañía se enredó en el desarrollo de los reproductores Minidisc, dejando que Apple se hiciera con este mercado con sus atractivos reproductores MP3, los iPod.

Así, la compañía nipona ha logrado vender 400 millones reproductores Walkman en más de tres décadas, mientras que la firma americana (Apple) ha superado la cifra de 210 millones de iPod en nueve años.

“Podemos crear una nueva emoción a la gente con el Walkman”, expresaba Akio Morita, cofundador de Sony en un vídeo de 1989 que celebra los diez años de este dispositivo.

“Tenemos que hacer más y más productos como el Walkman”, aseguraba orgulloso. En aquellos años el walkman se encontraba en la cumbre de su popularidad, cuando todavía era imposible imaginar en lo que se ha convertido hoy en día: en un objeto retro y un bonito recuerdo para los nostálgicos, pero enormemente incómodo y anticuado a la hora de utilizarlo.

EL ‘WALKMAN’ MUERE EN EL PAÍS QUE LO VIÓ NACER

Lanzado al mercado en 1979, el magnetófono con auriculares de tamaño reducido apto para llevar a cualquier parte causó furor inmediatamente en todo el mundo y ha sido un icono ineludible de la década de los 80 y los 90.

Apenas había echado a andar el siglo XXI cuando eclosionó la música sin soporte físico en formatos como mp3 o AAC y sus respectivos mini reproductores digitales.

Y, a partir de entonces, el portacasetes -con su compleja ingeniería-envejeció a marchas forzadas y rápidamente empezó a ser visto por las nuevas generaciones como un aparato engorroso y desfasado.

Hoy en día resulta una tarea realmente difícil encontrar un walkman en el escaparate de alguna tienda de España.

Pero la estocada final la dio Sony el pasado viernes al anunciar que cesaba su producción en el país que lo vio nacer, Japón.

Ha decidido pulsar el ‘stop’.

Esto no significa que muera definitivamente: los reproductores portátiles de CD, que aún tienen recorrido en el mercado, así como los de mp3 e incluso los teléfonos móviles de Sony mantienen la denominación walkman.

Y tampoco es el adiós definitivo del simpático reproductor de casetes.

Y es que la firma japonesa mantendrá su producción y venta en China (otorgando la licencia), para poder seguir distribuyéndolo en Oriente Medio, Europa y América.

Pero la invención de un aparato móvil que permitiera escuchar música no es de Sony.

El invento de un cinturón estéreo corresponde al alemán Andreas Pavel y Sony no lo reconoció hasta 2004.

Pavel patentó su idea en 1977 en Italia. En 1980, Pavel inició negociaciones amistosas con Sony. La compañía aceptó el pago de royalties, pero se negó a reconocer que Pavel fuera el inventor del concepto. En 1989, Pavel inició un pleito en Reino Unido para que Sony lo reconociera como tal. Tras siete años de proceso, la justicia no respaldó las pretensiones de Pavel que se arruinó por culpa de los costes procesales a los que tuvo que hacer frente.

EL CASETTE HA MUERTO

¿Quién no se acuerda de los que rebobinábamos los casettes con un lápiz para ahorrar pilas. Inolvidable el Play/Rec para grabar esa canción que nos gustaba, y las calenturas con la radio que metía “Exclusivo de FM X” y nos arruinaba el tema?

Según datos de Promusicae (la asociación de Productores Musicales de España), en 2008 todavía se seguían comprando casetes; aunque eso sí, apenas se llegaba a las 1.000 unidades frente a otros formatos también ‘retro’ como el vinilo, del que se vendieron 40.000.

Ya en 2009 las ventas de casetes cayeron un 100%, dejando practicamente de venderse de forma absoluta.

Otras tecnologías se han quedado desfasadas: como la fotografía analógica, las cintas de vídeo doméstico (el Betamax o el VHS), los buscadores de internet (Altavista o GeoCities), los radiocasetes de los coches, o los ‘buscapersonas’ (dispositivos de comunicación en un solo sentido).

REPRODUCTORES MODERNOS

Los tiempos cambian. Y la marca californiana Apple, ha sabido como nadie transformar la manera de escuchar y reproducir la música.

Hoy en día, es la primera en ventas -con sus iPods-, y no parece que vaya a menos.

Este y las muy variadas ofertas de lectores de MP3 han acelerado el final del artilugio de Sony, que se ha ganado un lugar en el museo de los restos tecnológicos.

Lo echaremos de menos…

Por Iñigo Ortiz de Guzmán

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: