‘Inside Job’

Y sigue subiendo… Sí, eso que se llama paro.

Según los datos proporcionados hoy mismo por el Ministerio de Trabajo e Inmigración, el volumen total de parados alcanzó en marzo la cifra de 4.333.669 desempleados. Su nivel más alto en toda la serie histórica comparable (que arranca en 1996), y el más elevado, por tanto, de los tres años de crisis que arrastra ya España.

Es decir, el 20,5% de las personas en edad de trabajar no tienen un empleo. Mientras tanto, en la eurozona el paro baja al 9,9%.

PP-PSOE o PSOE-PP. Da igual. Mismo da, da lo mismo.

Los unos poco aportan ya; los otros se callan, no vaya a ser que se sepa lo que piensan.

Los entendidos dicen que en algún momento la bomba tenía que explotar por algún lado.

Tanto ladrillo, tanto sector servicios, tan poca inversión en I+D… no iba a sernos de gran ayuda. Y así se ha visto desde la debacle en 2008, desde que comenzó la crisis financiera en EE.UU.

Hace unos días que el documental ‘Inside Job’ -que obtuvo este año el Oscar al mejor documental– llegó a nuestro país, y con bastante éxito.

Y es que, aunque no cuenta nada nuevo, mucho tiene que ver con el mensaje que lanza.

La última película de Charles Ferguson que pretende dar una nueva vuelta de tuerca a las causas de la crisis financiera mundial provocada por las hipotecas ‘subprime’.

En él, el actor Matt Damon -que apoyó a Barack Obama en su llegada a la Casa Blanca y por el que ahora muestra su decepción- narra la aterradora y compleja historia sobre el origen y los protagonistas de la crisis económica.

«Tengo que empezar destacando que tres años después de nuestra horrorosa crisis económica causada por un fraude masivo, ni un solo ejecutivo financiero ha ido a la cárcel, y esto está mal» fueron las palabras de su director en el escenario del Teatro Kodak de Los Angeles el pasado mes de febrero.

‘Inside Job’ es un documental que te enciende, que te conmueve, que te sacude.

Es necesario y a la vez terrorífico: tanto por ver la situación en la que estamos y a la que podemos llegar, como por la constatación de las medidas absurdas que se han tomado y de las atrocidades que se han permitido.

Juzgar la objetividad de alguien es tan difícil como ser objetivo.

Se podría decir que los autores del documental son bastante imparciales, o, por expresarlo de forma más llana: que reparten a diestro y siniestro.

En la parte última de la película sorprende conocer, por ejemplo, que el gobierno de Obama cuenta con muchos de los ministros o cargos que permitieron que ocurriese este hundimiento cuando gobernaban presidentes de ideas contrarias.

Muchos se quejan de que los documentales con contenido político o social predican al converso y, por lo tanto, no tienen efecto; y es que solo irá a verlos quien ya esté concienciado.

Error.

Si se viajase cinco o siete años al pasado y se colgasen en Internet y publicasen en periódicos lo que estaba detrás de las operaciones bancarias, los ciudadanos y políticos habrían continuado hipotecándose o permitiendo la compra de deuda, respectivamente.

Se presta muy poca atención a las advertencias, quizá por culpa del exceso de ruido informativo que recibimos.

© Iñigo Ortiz de Guzmán

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: