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Centrales nucleares

La energía nuclear despierta pasiones, tanto a favor como en contra.

España cuenta con ocho centrales nucleares desde 1970 (la última se puso en marcha en 1987).

Las nucleares no están dispuestas a aceptar que la vida útil de las centrales acaba a los 40 años.

Santa María de Garoña, inaugurada en 1971, se está convirtiendo en la punta de lanza del sector para exigir al Gobierno que recapitule y amplíe la vida de las nucleares hasta los 60 años.

Garoña (Burgos) sentará precedente y las nucleares han visto su gran oportunidad en las dudas del Gobierno de Zapatero, que ya prorrogó hasta el 2013 su cierre en contra de su programa electoral y a pesar de que en el 2011 esa central cumplirá 40 años.

El director de la central de Santa María de Garoña, José Ramón Torralbo, es un acérrimo defensor de la seguridad y capacidad operativa de esta instalación.

Las nucleares quieren hacer visualizar su apoyo a Garoña porque saben que el destino de la nuclear burgalesa acabará marcando el futuro del resto de centrales.

Para lograrlo, el sector nuclear sabe que deberá encontrar primero apoyos en el territorio y en la clase política. La continuidad de Santa María de Garoña -a escasos kilómetros de la frontera con Álava (Euskadi)- está respaldada por los 21 ayuntamientos del valle de Tobalina, además de la Junta de Castilla y León (PP).

Asimismo, para lograr convencer a la sociedad, Garoña -que se juega su futuro- ha intensificado una política de comunicación activa para abrir la central a la población de su entorno.

Hasta 14.000 personas visitan cada año la nuclear.

En el taller donde los operarios simulan maniobras de reparación, la dirección de la central ha preparado una pequeña exposición en la que explica, paso a paso, el sistema ideado en los años 80 para combatir las grietas que se detectaron en la vasija del reactor.

Los ecologistas hicieron de este defecto de fabricación uno de sus caballos de batalla para reivindicar el cierre definitivo de Garoña.

Ahora la nuclear quiere convertir el defecto en virtud.

“No hay ninguna razón técnica que justifique el cierre de Garoña, es una decisión política”, argumenta Torralbo, agarrándose al informe favorable emitido por el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN).

Una de las bazas que utilizan las nucleares para reivindicar que la vida útil de una central puede superar los 40 años, e incluso llegar a los 60, está en la política de Estados Unidos.

Hasta siete nucleares americanas han recibido la autorización de su gobierno para operar hasta los 60 años; la más antigua de ellas fue inaugurada en 1969 (dos años antes que Garoña).

Las centrales catalanas confían también en forzar el cambio de criterio del Gobierno, por lo que aseguran que su plan de inversiones se está desarrollando ya pensando en una vida de 60 años. “Hay equipos que no cambiaríamos si pensáramos en los 40 años y también condiciona la política de formación”, explica Manel Campoy, director de Vandellòs II.

Las nucleares catalanas saben que lo que pase en Garoña afectará a todo el sector.

EFECTOS RADIOLÓGICOS

Lo cierto es que, según un estudio alemán realizado por la Universidad de Mainz a petición de la Oficina Federal de Protección Radiológica de ese país, nos muestra un dato que ya sospechábamos: vivir cerca de una central nuclear incrementa los riesgos de padecer cualquier tipo de cáncer en los niños.

Al parecer, existía una clara relación entre la proximidad de la central y el desarrollo de alguna enfermedad oncológica, siendo el radio de cinco kilómetros próximos a la central el más peligroso para tal efecto.

Aunque en un radio de 50 kilómetros ya se perfilaba el aumento del riesgo de padecer algún tipo de cáncer.

¿Quién no se acuerda a día de hoy, hace 24 años, de los estragos que supuso la explosión de la central térmica rusa de Chernobyl, y sus consecuencias a la sociedad, en especial, a los más pequeños?

REACTORES NUCLEARES EN EL MUNDO

A nivel global, son 436 los reactores en funcionamiento, y más de una treintena se están construyendo.

DEBATE NACIONAL

El Gobierno de España tiene un serio problema sobre la mesa, y es, qué hacer con las centrales nucleares que tenemos en nuestro territorio.

De todos es sabido, que el gobierno del PSOE, tiene una postura más bien contraria a la energía nuclear, tal y como proponía en su programa electoral. Esta postura, totalmente legítima, choca frontalmente con los fuertes intereses del lobby nuclear o con los legítimos derechos laborales de las personas que trabajan en estas instalaciones, entre otros.

Es cierto que la energía eléctrica es un tema estratégico y de suma importancia para la economía productiva de España.

Y es que nuestro país es dependiente en energía, ya que carece de yacimientos petrolíferos. De este modo, se puede afirmar que hay un problema de abastecimiento energético de países como Rusia, Argelia, Libia o Arabia Saudi.

Así con todo, las únicas fuentes energéticas con las que cuenta el país para autoabastecerse son carbón, las energías renovables (como la eólica o la solar), la hidráulica y nuclear.

Y ninguna de ellas suministra el 100% de la energía que se necesita, al ritmo al que consumimos.

Casi dos tercios del consumo nacional procede de combustibles fósiles (responsables de las emisiones de gases de efecto invernadero), mientras que las centrales nucleares aportarán este año el 19% de la energía eléctrica que se consume en España.

En todo caso, en años secos, con menor producción hidroeléctrica, contribuyen con más de la cuarta parte de la energía.

Los inconvenientes nucleares son la generación de residuos de alta radiactividad y, especialmente, su tratamiento.

Se guardan en las piscinas de cada una de las centrales, aunque se prevé la construcción de un almacén temporal que recoja los residuos de las ocho centrales (dos de ellas ya cerradas), sin emplazamiento definido por el momento.

El Consejo de Seguridad Nuclear y Enresa se encargan de la supervisión de las plantas y la gestión de residuos, respectivamente. Sin embargo, los opositores de las nucleares advierten de los riesgos ambientales y para la salud en caso de accidente.

Un anuncio de GREENPEACE se hace eco del calentamiento de la Tierra; y, claro, las centrales tienen algo que ver…

En todo caso, los procesos de desmantelamiento de una planta nuclear no son ni fáciles, ni rápidos, ni económicos.

Así, por ejemplo, en la deconstrucción de la central de Vandellós I se generaron unas 97.000 toneladas de residuos, de las cuales 79.000 eran escombros de hormigón (que se reutilizaron para restaurar el emplazamiento), y más de 1.700 toneladas eran residuos radiactivos de baja y media actividad.

En el caso de Garoña, si el cese se produce el 6 de julio de 2013, los trabajos de desmantelamiento comenzarían tres años después. Tiempo en el que se extraería el combustible gastado de la piscina y se depositaría en un ATC (Almacén Temporal Centralizado), si para esa fecha está construido.

Tenemos un grave problema y es: ¿Qué hacemos con las centrales nucleares que tenemos en España?

Seguir manteniéndolas durante más tiempo, a pesar del peligro que podría suponer el mantener un parque nuclear envejecido, con una tecnología obsoleta. O bien, renovar este parque nuclear, abordando la construcción de nuevas nucleares con tecnología más avanzada y con mejores rendimientos.

Y el tema de la gestión de los residuos que generan estas centrales.

A día de hoy nadie sabe que hacer con ellos y difícilmente exista un municipio en España que quiera albergar un almacén donde albergarlos.

De seguir con este ritmo de generación, en el período 2008-2012 los gases de efecto invernadero pueden ser superiores en un 60% a las del año 1990. Y eso a pesar de que en el Protocolo de Kyoto se asumió el compromiso de no sobrepasar un aumento del 15% entre 1990 y 2010.

Este enorme incremento puede suponer fuertes sanciones por parte de la UE y un elevado coste por la compra de derechos de emisión.

El desarrollo y la apuesta por las energías renovables puede convertirse en una necesidad, si se quiere conseguir un desarrollo sostenible en un mundo con creciente demanda de energía.

¿Será suficiente con los parques eólicos y las placas fotovoltaicas para alimentar la creciente demanda de energía de España? ¿Podría suplir esta tecnología, la energía eléctrica, que generan las nucleares actuales?

Algunos expertos en la materia abogan por un sistema energético español diverso, en el que tengan cabida los actuales sistemas de generación y en el que tenga una mayor presencia las renovables.

Otros abogan por un sistema en el que la nuclear tenga más presencia, dado que piensan que la generación a través de los sistemas renovables son muy inestables. Los defensores de la energía nuclear mantienen que en la Unión Europea -gracias a este sistema de producción- se evita la emisión anual a la atmósfera de 700 millones de toneladas de CO2, al producir la tercera parte de la electricidad que se consume sin los problemas de impacto ambiental que produce la generación de electricidad a partir de combustibles fósiles; contribuyendo además al ahorro de las reservas de estos combustibles, que resultan imprescindibles, por ejemplo, para el transporte.

Si la energía nuclear es la solución a nuestros problemas de suministro de energía de forma limpia y sin impacto medioambiental, ¿por qué existe un profundo debate en cuanto a su desarrollo y utilización?

La población que vive cerca de una central nuclear escucha con preocupación el debate y no deja de pensar en aspectos como:

—Los posibles usos bélicos de la energía nuclear, ya que los combustibles nucleares son los materiales con que se fabrican las armas nucleares.
—El riesgo de accidentes que originen consecuencias tan graves como el ocurrido en la central de Chernobyl.
—El problema existente en el almacenaje o eliminación de los residuos radioactivos generados, cuya “vida” es de varios miles de años, principalmente en los de alta actividad, que son los generados por el combustible gastado.

DESARROLLO NUCLEAR POR PAÍSES

FRANCIA- Las nucleares galas se revisan cada diez años. A lo largo del 2010 se han verificado las condiciones de las 58 centrales para ver si llegan a los 40 años. Tres cuartas partes de ellas se abrieron entre 1979 y 1990. La eléctrica EDF estudia ahora cómo prolongar su vida hasta los 60 años.

EE.UU.- Paralizó la construcción de centrales tras un accidente en 1979 en Pensilvania. Pero Obama intenta dar un impulso al sector apoyando la puesta en marcha de dos reactores en el Estado de Georgia. Un total de 59 reactores (de los 104 existentes) cuentan con licencia para funcionar seis décadas.

ALEMANIA- Aprobó en septiembre prolongar una media de doce años la vida de sus 17 centrales nucleares. Las más antiguas estarán activas ocho años, y las más modernas se mantendrán catorce años más. Eso significa que algunas continuarán en servicio más allá del 2030.

RUSIA- Desde 2003 apuesta abiertamente por la energía nuclear como factor de estabilidad y de defensa frente a las crisis energéticas. Actualmente, hay 31 reactores en funcionamiento y nueve más en fase de construcción.

CHINA- Necesita toda la energía. La contribución de la nuclear es del 1%, pero plantea aumentarla hasta el 4% en 2020. Para ello va a construir 30 centrales nucleares (21 ya en marcha), y ya tiene 11 en funcionamiento. Eso sí, también apuesta por saltos hidroeléctricos y renovables.

 

Aún siendo una visión egoísta, siempre nos quedará pensar que hasta que no ocurra un desastre cerca de donde uno vive, se estará a salvo.

“¡¡Menos mal que el mundo arde siempre por otro lado!!” (por QUINO)

Por Iñigo ortiz de Guzmán

ZP+PNV+CC=Presupuestos

Por fin el presidente del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero respira tranquilo en su escaño.

Llevaba toda la legislatura sin tener un día relajado.

Se había acostumbrado al sobresalto, al suspense y a jugarse la vida en cada votación.

Primer día sin geometría variable.

Para eso ha tenido que mudar la piel.

Y pasar de estar solo a conciencia -para marcar distancias de los demás- a tener un pacto de estabilidad suscrito con PNV y Coalición Canaria.

Ya cambió la piel para dejar a un lado su proyecto político inicial y lanzarse a la política de las reformas, del “me cueste lo que me cueste”.

Zapatero ya no está solo y mira tranquilo a la ministra de economía, Elena Salgado desde el escaño.

LA SUMA DE 1+2 ES IGUAL A 3

El pasado 15 de octubre el Gobierno y el Partido Nacionalista Vasco llegaban al tan ansiado acuerdo (el 3º que los nacionalistas dan a Zapatero; el 6º en la historia de la democracia) que dan via libre a la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado para 2011, y que se debatirán entre hoy y mañana.

Un acuerdo histórico por lo que de desarrollo estatutario recibe Euskadi.

Se cierra así un camino iniciado hace ahora 31 años. Los jeltzales han logrado arrancar un paquete de 20 transferencias de ejecución inmediata, y el compromiso de estudiar la fórmula de aplicación de otras siete. Un compromiso que supone un cambio de rumbo en la actitud que históricamente ha mantenido el Estado.

El mejor ejemplo de ello: que es la primera vez que un Gobierno español reconoce que hay materia que transferir en la gestión del régimen económico de la Seguridad Social.

El punto de inflexión hacia el cumplimiento pleno del Estatuto de Gernika.

El acuerdo suscrito por el PSOE y el PNV recoge otros tres proyectos estratégicos: el tren de alta velocidad-TAV; la Fuente de Neutrones por Espalación y el plan de la Bahía de Pasaia; además de 112 millones para inversiones directas y la presencia de Euskadi en el Ecofin -el órgano que decide en la Unión Europea los asuntos económicos y financieros-.

Zapatero, en sus horas más bajas -cuando su margen de maniobra es más estrecho- consigue así lo que no tuvo desde que empezó su segunda legislatura: la estabilidad que da contar con un aliado fijo, el PNV, que tampoco atravesaba su mejor momento tras ser desplazado de Ajuria Enea.

De esas dos debilidades ha salido una alianza entre los dos partidos más antiguos de España, con el riesgo de afectar a la estabilidad del Gobierno del lehendakari Patxi López, convidado de piedra en las negociaciones.

A los nacionalistas vascos les convenía este pacto para mostrar su centralidad en la política vasca y empezar a maniobrar para intentar recuperar la Lehendakaritza. No hay muchos precedentes de competencias que arranca en una negociación un partido de la oposición en la comunidad que los va a gestionar.

Pero al PNV le viene de perlas vender en Euskadi que es el partido que, incluso sin gobernar, arranca transferencias y cuestiones tan simbólicas como el nombre oficial de las provincias en euskera.

Con todo, la ecuación matemática no le ha salido tan mal al PNV, que se sabía imprescindible para sacar a cabo -con su apoyo- las cuentas del Estado, después de que el resto de las formaciones de la oposición presentara las enmiendas de devolución de dichos Presupuestos.

A cambio, los nacionalistas vascos han tenido que tragarse sapos como apoyar en los Presupuestos la congelación de pensiones que rechazó media docena de veces en el Pleno del Congreso. Su objetivo está en el País Vasco, en las diputaciones, los ayuntamientos y en el Gobierno autonómico.

El presidente del partido jeltzale, Iñigo Urkullu, horas después de conocerse el acuerdo: “Tengo que decir con satisfacción que lo conseguido es un paso determinante, definitivo, para encarar el cierre del Estatuto.

Pero el pacto alcanza su mayor dimensión en los referido al autogobierno. Es ahí donde reside su carácter histórico, como recordó Urkullu.

Veinte transferencias inmediatas (las tres acordadas en septiembre): las políticas activas de empleo, en la Formación Profesional ocupacional y continua, y el Instituto Social de la Marina se harán efectivas el 1 de enero de 2011.

Nueve más en el primer semestre del año que viene y otras ocho en el segundo semestre. Y siete más entre ellas la del régimen económico de la Seguridad Social sujetas al compromiso de estudiar cómo se ejecutarán.

El compromiso, sin embargo, no toca el referente a prisiones, y excluye asimismo la transferencia relativa al régimen económico de la Seguridad Social. Esta competencia ha sido motivo de desacuerdo permanente dado que, por una parte, la Constitución la considera exclusiva del Estado y, por otra, el Estatuto vasco la atribuye a Euskadi.

Hay, pues, un conflicto de competencias, más que una competencia no reconocida.

Sucesivos Gobiernos utilizaron como argumento para no tocar el asunto la fuerte oposición de los sindicatos, que siempre han denunciado que su traspaso rompería el criterio de unidad de caja que garantiza las mismas prestaciones en todo el territorio.

Según acaba de explicar Salgado en el Congreso, habrá contención del gasto público; y el referido al social aumentará hasta el 58%. En total, más de dos puntos porcentuales del PIB en gastos para el próximo año, y que se dividen en los siguientes apartados:

Una incógnita que se abre ahora es el papel del pacto PSE-PP en Euskadi en estas nuevas condiciones.

Si ese acuerdo tan anómalo se produjo fue por dos razones: por la aplicación de una política de tolerancia cero y deslegitimación del terrorismo, así como por la deriva soberanista del PNV en la década precedente.

Con todo, si el primer factor entra en fase de solución, vislumbrándose el fin de ETA y la reconversión de la izquierda abertzale; si el PNV aparece comprometido en ella junto a PSOE y PP, y si los peneuvistas dejan además de lado las exigencias rupturistas y autodeterministas y regresan al Estatuto de Gernika, ¿cuál es la función que le queda por cumplir al pacto vasco cuando socialistas y populares difieren tanto en sus principios económicos, fiscales o educativos?

Lo sabremos dentro de poco.

Lo que sí acabamos de saber es que el PP amenaza con romper el pacto de gobierno que tiene en Canarias. Lo dirán esta tarde sus representantes populares en esa región. Y es que el Coalición Canaria llegara en el día de ayer a salvar también las cuentas públicas (con un compromiso de inversión en las islas de 280 millones de €), puede costarle al partido nacionalista el control del Gobierno del archipiélago.

Mientras tanto, otros partidos -en especial los catalanes- están descolocados ante la nueva situación de pactos. Se prevé pues que CiU haga previsiblemente un discurso muy crítico mirando a las elecciones catalanas. Aunque el Gobierno no descarta que después de esa cita con las urnas pueda unirse al bloque de estabilidad.

Y la izquierda seguirá marcando distancias con la política de reformas costosas de Zapatero.

Para el primer día de debate de Presupuestos sólo queda escuchar a Mariano Rajoy.

¿Hará propuestas concretas? ¿Hasta dónde llegará su nivel de crítica a los pactos con PNV y CC? ¿Ha entendido que 1+2=3?

Hasta ahora, no ha adelantado mucho…

Clamará contra el acuerdo con la idea de que Zapatero vende España a cambio de mantenerse en el poder. Pero como ministro de Administraciones Públicas se hartó de firmar traspasos a Cataluña y País Vasco para que Aznar fuera presidente. Y dijo entonces en el Congreso que utilizaría siempre que pudiera el artículo 150 de la Constitución que permite delegar competencias para pagar los pactos con CiU y PNV de 1996.

Sabe que si gana sin mayoría absoluta en 2012, él tendrá que hacer lo mismo y pactar con los partidos nacionalistas.

Mientras tanto, aquí todos han jugado sus cartas.

El presidente del Gobierno está a punto de blindarse para terminar la legislatura gracias al PNV.

No sólo está en juego el Presupuesto para 2011, sino agotar el mandato y tener una cierta tranquilidad en asuntos económicos.

El pacto tiene más trascendencia de la que se le da. Porque presupone -eso dicen- dar más confianza a los mercados financieros; un hecho del que algunos difieren. Los mismos que opinan que los socialistas -con las encuestas bajo mínimos- tienen los días contados; se habla de poszapaterismo. Aunque ZP ya lo ha dicho: “Un año y medio en política, es mucho”.

Pero, sobre todo, el acuerdo simboliza la superación por el PNV de la deriva anti-autonomista y su compromiso con la gobernabilidad de España.

A tod@s: Quien les ha visto y quien les ve…Son lobos con piel de cordero. Así es la política.

Por Iñigo Ortiz de Guzmán

Libro que te quiero libro

La jornada de ayer, la del Libro, es siempre un motivo de celebración.

La lectura es un bien común que, a veces, por desidia, por pereza, abandono, no tener tiempo,…es difícil de llevar a cabo tanto como quisiéramos.

Un año más, las calles de Barcelona se han llenado de editores, transeúntes y curiosos en busca de un título que les llame la atención. O simplemente que esté entre los bestsellers. Para algo tiene que servir, además, que durante un día se puedan adquirir los ejemplares literarios con un 10% de descuento.

Esta conmemoración -celebrada a nivel internacional con el objetivo de fomentar la lectura, la industria editorial y la protección de la propiedad intelectual por medio del derecho de autor- tiene su origen en la Diada de Sant Jordi (Día de San Jorge) celebrada en Cataluña. Una región donde ha sido tradicional desde la época medieval para los hombres dar rosas a sus amantes, y desde 1925 para las mujeres dar un libro a cambio.

Si el año pasado, Beirut fue elegida como “Capital Mundial del Libro“, en 2010 le ha tocado el turno a la localidad eslovena de Ljubljana.

Después de las ventas, es tiempo de hacer balance.

En esta edición no ha habido ni un Dan Brown, ni un Ken Follett ni un Stieg Larsson para apropiarse de la fiesta. Los lectores han confiado en los autores propios, en lengua catalana y castellana. De los 21 títulos recogidos en las categorías de adultos del ranking provisional del gremio, sólo hay un escritor traducido, el japonés Haruki Murakami. Casualmente el otro día, mi ex-compañero de curro Kiko me hablaba de este autor. Un gran desconocido para muchos lectores, de momento.

Por primera vez, Sant Jordi tuvo dos puestos (el de Leqtor y el de edi.cat) con libros electrónicos en lugar de libros de papel. Algún día llegará el futuro digital, pero aunque sea así todo pinta que Sant Jordi seguirá siendo el día del libro en papel.

Recomiendo -tras ser a su vez sido recomendado por mi amiga Agnes- a autores como Coetzee, Saramago, Doris Lessing y la irresistible escritora italiana Susanna Tamaro.

De momento, me quedo con “El poder del Ahora“, de Eckhart Tolle. Un libro de tan sólo 153 páginas que me regaló mi amor Robin el otro día. Y cuya sinopsis reza que ‘contiene un poder que va más allá de las palabras y puede conducirnos a un lugar mucho más sereno donde descubrimos lo que significa realmente crear una vida liberada’.

No lo he empezado todavía, por eso de la falta de tiempo. Pero, ¿tan mal me habrá visto? Se lo tendré que preguntar. Bueno, quizá siempre sea positivo ver y tomarse las cosas de otra manera. No, si me va a venir bien y todo…

Por Iñigo Ortiz de Guzmán