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Balance Retazos 2010

Los duendes de estadísticas de WordPress.com han analizado el desempeño de este blog en 2010 y presentan un resumen de alto nivel de la salud de Retazos del Mundo:

Healthy blog!

El Blog-Health-o-Meter™ indica: Wow.

Números crujientes

Imagen destacada

Un Boeing 747-400 transporta hasta 416 pasajeros. Este blog fue visto cerca de 13,000 veces en 2010. Eso son alrededor de 31 Boeings 747-400.

En 2010, se publicaron 177 entradas nuevas, ¡nada mal para el primer año!

The busiest day of the year was 30 de noviembre with 188 views. The most popular post that day was Drogadicción, a debate.

¿De dónde vienen?

Los sitios de referencia más populares en 2010 fueran mail.live.com, es.wordpress.com, mail.yahoo.com, facebook.com y slashingtongue.com.

Algunos visitantes buscan este blog, sobre todo por beso, idiomas, bjork, laberinto y felicidad.

Lugares de interés en 2010

Estas son las entradas y páginas con más visitas en 2010.

1 Drogadicción, a debate octubre, 2010

2 El beso junio, 2010

3 Barbie encuentra Ken abril, 2010

4 Altamira: ábrete sésamo junio, 2010

5 BJÖRK, única en su género abril, 2010

© WordPress

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Drogadicción, a debate

Parece que fue ayer, pero han pasado 20 años desde que el Ministerio de Sanidad lanzara las conocidas campañas de planificación familiar ‘Póntelo. Pónselo‘ o el ‘Si Da, No Da‘.

Fueron los primeros mensajes de salud pública que aparecieron en los medios de comunicación españoles, un método que ha demostrado ser eficaz para promover hábitos saludables.

Un gusano introduciéndose por la nariz, varios adolescentes ebrios dándoles las gracias a sus padres, un joven que cree que está aparcando bien el coche pero en realidad lo está destrozando, la foto de una niña que “fuma un paquete al día” o el polémico Con koko, yo gozo mogollón. Éstas son algunas de las campañas lanzadas en nuestro país para reducir o prevenir el consumo de cocaína, alcohol y tabaco, entre otras.

Gusten o no, son útiles.

El objetivo es concienciar a los ciudadanos de los riesgos que conllevan ciertas costumbres y de promover otras como la práctica de ejercicio o la dieta sana.

En todo caso, existen ciertas diferencias en función del hábito promocionado.

Los eslóganes dirigidos contra el tabaquismo, por ejemplo, han contribuido a disminuir el número de adictos, mientras que aquellos relativos al consumo de alcohol (salvo los relacionados con la conducción) no han tenido demasiado éxito.

Según un análisis publicado en la revista The Lancet“los cambios a corto plazo se pueden alcanzar” gracias a estas campañas pero “los efectos a largo plazo son difíciles de mantener una vez que éstas finalizan“.

En esto de lanzar mensajes masivos, las autoridades sanitarias tienen la dura competencia de las tabaqueras, los productores de bebidas alcohólicas, las cadenas de comida rápida, etc.

A esto hay que sumar, señala un editorial en la misma revista, la exposición de los menores al consumo de tabaco y alcohol en la televisión y las películas. Por eso, se afirma, estos mensajes son más eficaces cuando se combinan con otras medidas como programas educativos o estrategias legales (subir impuestos, limitar el uso…).

DROGAS: legalización sí o no

¿Debemos, como país, como sociedad, permitir el libre uso de substancias consideradas peligrosas para la salud?

Mucho se ha escrito, se ha dicho y se ha discutido al respecto, aunque sin especificar, claramente, a qué drogas nos estamos refiriendo. La marihuana parece ser la más popular, la más conocida… Su daño se puede equiparar, en líneas generales, al del tabaco. Una droga aceptada y socialmente habitual. Tiene efectos dañinos, sí, pero menores que los de la nicotina.

Pero, si hablamos de la cocaína, de la heroína, o del LSD, éstas pueden ser palabras mayores.

El pasado septiembre el ex presidente Felipe González defendió durante un acto en la embajada de México en Madrid la “eliminación de la prohibición” como mejor solución para luchar contra el narcotráfico y la violencia que conlleva. González unía así su voz a la de un grupo de presidentes latinoamericanos que consideran que la represión al consumo, impulsada desde Estados Unidos, no ha ayudado en absoluto a luchar contra la violencia que supone el narcotráfico.

Su postura provocó una oleada de reacciones a favor y en contra.

Entre las primeras, muchas de las asociaciones que ayudan a los drogodependientes, y los que afirman que -de este modo- desaparecería el número de camellos que trafican con ello.

Los partidarios de la legalización, salvo anecdóticas excepciones, consideran que ésta debe hacerse a través de una regulación. No tiene sentido que, comprobados los efectos nocivos que tienen las drogas en la salud y con las restricciones al consumo que sufren tanto alcohol y tabaco, se permitiera la venta indiscriminada de drogas.

En todo caso, la postura común es que no hay que criminalizar al consumidor, tal y como apunta Carmen Moya, delegada del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas. “Nuestro enfoque tiene una visión más integral, de prevención, tratamiento y reinserción del drogadicto. A este no hay que criminalizarlo, es un enfermo al que hay que tratar”, agrega.

La influencia de cómo afectaría la liberalización al consumo de los adolescentes es una de las brechas claves del debate. Algunos consideran que los jóvenes no se chupan el dedo y que si quieren encontrar la droga, saben perfectamente dónde.

Para Domingo Comas, presidente de la Fundación Atenea y experto en drogadicción, “lo que se consigue con la regulación es reducir el acceso de los adolescentes a las drogas“. Y añade que los jóvenes “tendrían más dificultades de acceso que en la situación actual con las drogas en el mercado negro (…) Cuanto más regularizada está una sustancia, más difícil es el acceso“.

Sin embargo, para José Luis Sancho, responsable de Proyecto Hombre (organismo dedicado a la prevención, tratamiento y rehabilitación de las drogodependencias) en Madrid, la legalización acercaría al consumo a un público adolescente que ahora no se atreve o no tiene acceso a la compra de drogas.

Entre otras voces en contra, se encuentra Lorenzo Nebrera, portavoz de la Confederación Española de Policía (CEP) que -a título personal- considera que “ahora que estamos avanzando en el control del tabaco, legalizar las drogas sería un paso atrás“. En todo caso, se muestra a favor de la regularización de ciertas sustancias, siempre que se demuestre que son útiles para fines terapéuticos.

Como representante de tal asociación, sin embargo no se posiciona en el debate sobre legalización porque “creemos que es un debate sanitario, cultural y educativo, pero no policial. Nuestro deber es cumplir la legislación que esté vigente“.

Un informe de las Naciones Unidas que se ha recogido en la última memoria anual de la Fiscalía Antidroga, pone de relieve que España es proporcionalmente el mayor consumidor de cocaína del mundo.

Un ratio que se sitúa en el 2,6% de los españoles que la consumen normalmente.

El segundo país en el nefasto ranking es EE.UU., con una décima menos.

En total, 13.3 millones de personas consumen la cocaína en el mundo que -según la ONU-genera unas ventas a escala mundial de más de 400.000 millones de dólares al año.

Datos escalofriantes que nos tienen que hacer pensar. El debate ha estado y seguirá estando tristemente abierto.

Como decía el filósofo y pensador francés, Jean Paul SartreEl hombre nace libre, responsable y sin excusas.

Cada uno es libre de pensar, hacer y ser lo que uno crea conveniente. Pero, en ocasiones, hay consecuencias nefastas.

Por Iñigo Ortiz de Guzmán


Prostitución

Anoche estuve viendo el programa After Hours, en la cadena de tv cuatro. Y me quedé anonadado al ver las cifras y la gran demanda de la profesión -dicen- más antigua del mundo: la prostitución. Una actividad que en España -al igual que en Francia o Italia- ni está autorizada, pero tampoco prohibida.

Su término viene del latín prostituire que literalmente significa estar expuesto a las miradas del público, estar en venta, traficar con el cuerpo.

Lo cierto es que, en nuestro país, a día de hoy 300.000 mujeres ejercen la prostitución; una por cada 38 hombres. Sólo el tráfico de armas supera -en beneficios- a este negocio que mueve 18.000 millones de euros al año.

La trata de mujeres para la explotación sexual resulta, por lo tanto, más rentable que el tráfico de drogas.

El origen de la prostitución se encuentra en las sociedades primitivas donde era costumbre ofrecer a la esposa, a la hija o sirvienta al huésped en señal de estima.

Las formas de prostitución son muy variadas. Hay que distinguir entre la masculina y femenina, aunque ésta última supone un 80 % del total de personas prostituídas a nivel global.

El negocio, a todas luces, es muy rentable.

Los clientes que requieren los servicios de esas mujeres (15 millones de varones, de entre 16 y 64 años) gastan 50 millones de euros.

Con tanto cliente y dinero por ganar (un proxeneta puede llegar a ingresar más de cien mil euros al año por mujer), no extraña que las mafias que trafican con esas mujeres las maltraten, extorsionen, compren y vendan como si fueran esclavas.

La prostitución en nuestro país ha dado un vuelco en las dos últimas décadas. Si a mediados de los ochenta la mayoría de las mujeres prostitutas eran españolas, ahora sólo el 10% son nacionales; y el resto han llegado de países extranjeros.

Latinoamérica sigue siendo el origen de la mayoría de las prostitutas afincadas en España, pero desde hace poco menos de una década se han multiplicado las bandas que traen mujeres del Este de Europa. Las jóvenes rumanas y rusas podrían desbancar muy pronto a las prostitutas brasileñas y colombianas.

Un estudio del Ministerio de Igualdad revela que la mayoría de las brasileñas que llegan a la Península aterrizan en parís, para desde ahí volar a aeropuertos como Madrid, Bilbao o Vigo. De esta manera, las bandas consiguen despistar y eludir los controles de la policía.

En el caso de las mujeres procedentes de países del Este, el traslado desde Lituania, Rusia, Rumanía o Ucrania (los territorios más castigados por las mafias de proxenetismo) se hace en autobús o furgoneta.

El modus operandi para captarlas es idéntico a uno y otro lado del Atlántico. Buscan chicas de bajo nivel educativo, con problemas económicos y sin recursos para emigrar. Como ya es sabido, en su mayoría son engañadas con falsas promesas de trabajo que las sacarán de la miseria.

Y todo esto se hace con anuncios en periódicos locales o a través de agencias de viajes.

Precisamente, en la última redada llevada a cabo por la Policía la semana pasada en Madrid, cayó una red de prostitución que se publicitaba en prensa. En esta operación -denominada Afrodita se ha detenido a 105 personas, entre ellas diez responsables de la organización.

Los arrestados utilizaban campañas de publicidad, principalmente en periódicos, donde controlaban el 50% de los anuncios de contactos bajo la apariencia de masajes y quiromasajes.

Se gastaban entre 30.000 y 45.000 euros mensuales en cada publicación, pero obtenían beneficios que superan los 700.000 euros al mes. Pero no sólo eso. También contactaban con taxistas y recepcionistas de hotel que, a cambio de unos 50 euros, derivaban clientes a sus clubes.

Las 350 mujeres explotadas son en su mayoría inmigrantes de diferentes países (una de cada cuatro no tiene papeles), con edades comprendidas entre los 20 y los 30 años; y que provienen de un entorno de violencia o exclusión social, y que consumen habitualmente drogas.

Permanecían las 24 horas del día en el centro de prostitución que le había sido designado, donde estaban sometidas a turnos bajo la supervisión directa y el estricto control de las denominadas “encargadas”.

Aquí cabe preguntarse si es lícito, bueno o malo, legal o no, que los medios de comunicación permitan este tipo de anuncios…

El 5% de las mujeres ejercen la prostitución de forma voluntaria. Pero hay que ser serios en esto. Una mujer no es un producto. No tiene ‘código de barras‘… Y, lamentablemente, hay mucha gente que se aprovecha de la situación de desamparo social y normativo.

Por Iñigo Ortiz de Guzmán