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Derecho a una muerte digna

“Quería reivindicar el derecho que todo ciudadano debería tener a una muerte digna, sin entrar en ningún tipo de polémicas relacionadas con la eutanasia

Son palabras de Javier Recio, director de ‘La dama y la Muerte’.

Película de ocho minutos de duración que fue nominada para los Oscar 2010 como Mejor Corto de Animación (convirtiéndose así en la primera producción de dibujos española en conseguirlo), aunque finalmente no se llevaría tal galardón.

Lo que sí logró fue el Premio Goya en esa categoría en 2009.

Trata del derecho a la muerte digna.

Una anciana, que vive sola en una zona rural y cuyo marido ha fallecido, está esperando que llegue la muerte para reunirse nuevamente con él. Cuando llega, por fin, y está a punto de entrar en el más allá para reencontrarse con su amado, se ve arrancada de las manos de la muerte por un médico petulante.

Se establece una feroz lucha entre médico y Muerte, a la que la anciana asiste atónita, que se salda con la victoria de la medicina. La muerte se retira, pero la anciana no está dispuesta a postergar más la reunión con su marido.

Una muy buena manera de presentar las contradicciones entre muerte-vida, moralidad-picaresca, deseo-displicencia.

REFLEXIÓN PERSONAL

No tengo miedo a la muerte, siempre lo he dicho. Si no al sufrimiento mío, y el de los que me rodean; el de los que me aprecian y me quieren.

Me aterra la sola idea de verme postrado en la cama de un hospital o verme reflejado en un espejo mientras el dolor invade cada centímetro de mi cuerpo.

Que los allegados sientan pena por mí. Nunca me gustó la compasión.

De llegar ese momento, a buen seguro que ya tendría bien aliviada el alma y solo restaría concentrar mis esfuerzos en firmar las autorizaciones pertinentes -si no lo hubiese hecho de antemano- para que un profesional de la medicina me administrase la dosis necesaria de sedante que ayudase a mi cuerpo a transitar dignamente su paso hacia la expiración.

Y este hecho, que es considerado incluso por la mayoría de religiones como un acto de humanidad con el fin de aliviar el padecimiento de los enfermos, es malinterpretado en ocasiones como una carta blanca con que afrentar la voluntad de Dios.

Otras veces es mal visto por aquellos que abogan porque se les reconozca el derecho a practicarse la eutanasia, como una aberrante e innecesaria prolongación del trance.

Como todo en la vida, en el término medio debemos encontrar la solución.

Hay que asumirlo cuando el desenlace se produzca de manera inexorable, cuando el avance de la enfermedad sea incompatible con la vida.

Nada podremos hacer al respecto, al menos, la ciencia no ha avanzado tanto como para convertirnos en inmortales.

No obstante, y aunque ya exista un protocolo médico ante situaciones de esta índole, la sociedad debe proteger al enfermo y aliviar su sufrimiento. No podemos abandonarlos a la buena de Dios como pretenden unos, ni apropiarse de su mano como anhelan los otros.

Lo cierto es que llegados a este punto, nos encontramos con una disyuntiva moral de difícil resolución, y que solo una ley puede regular para salvaguardar los intereses médicos y beneficiar a los pacientes.

Está plenamente constatado que la sedación terminal acorta la vida, y esta aseveración es utilizada por un sector de la sociedad para arremeter contra este proceder en cuidados paliativos, llegando incluso a tachar a los profesionales sanitarios de practicar deliberadamente la eutanasia.

Por otro lado, nos encontramos con que los protocolos estandarizados de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos, y que son aceptados con carácter general por todos los estamentos, solo ofrece recomendaciones a los responsables facultativos y pueden dar lugar a enfrentamientos éticos entre las partes por una interesada interpretación de las mismas.

Sea como fuere, haría bien el gobierno sin que le ardan las prisas- pero tampoco le quemen las pausas- en promulgar una ley que regule la ortotanasia (del griego orthos: ‘recto y ajustado a la razón’; y thanatos: ‘muerte’) en todos y cada uno de sus procesos.

Legislando de manera clara conceptos tan confusos y controvertidos en la actualidad como puede ser el consentimiento.

A falta del expreso deseo del paciente, el médico puede encontrarse con la negativa familiar a la administración de sedación terminal.

Y el recurso último de proceder a efectuarla por recomendación implícita, no parece el más adecuado porque deja al sanitario en absoluta indefensión. De ahí la necesidad de una normativa regulatoria que garantice los derechos del paciente, familiares y profesionales de la medicina.

Yo y sólo yo, preferiría recibir a la muerte en estado de profunda inconsciencia que padecer el sufrimiento inmoral de la enfermedad.

“NO CONOCES A JACK”

‘No conoces a Jack’, es un telefilme de la cadena americana HBO, que pronto se ha convertido por derecho propio en un clásico de la militancia por la libertad de elección y conciencia en bioética.

“A pesar de ser tan famoso y fascinante, no sabemos quién es Jack Kervokian y, con suerte, en la película tampoco lo vas a terminar de conocer”, sostiene un críptico Al Pacino, el actor protagonista que encarna al popular “Dr. Muerte”.

La historia está basada en el caso real del Dr. Kevorkian, un médico anátomo-patólogo, de ascendencia Armenia.

Logró popularidad nacional e internacional, como defensor del “suicidio asistido médico”. La eutanasia (literalmente: el bien morir), es el tópico que se instala en la pantalla. Asistiendo a más de 130 de estas conductas de bioética aplicada, se transformó en un adalid de los derechos a morir con dignidad, en pacientes terminales.

Tal y como escribió en su diario la artista Frida Kahlo, antes de morir postrada en su cama: “Espero alegre la salida y espero no volver jamás”.

((hacer click sobre la foto para ver el vídeo))

De lo que se trata es de vivir con plenitud, amando y dejándose amar mientras puedas.

Luego, uno ya sabrá lo que hacer.

Un buen lema sería vive y deja morir, con dignidad.

Por Iñigo Ortiz de Guzmán

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Con B, de Barbra Streisand

Barbra Streisand– NYC Brooklyn (1942)

Artista polifacética: actriz, directora de cine, productora, compositora y guionista, pero -sobre todo- cantante.

Una mujer del siglo XX que, como CherFrida Kahlo o Björk, ha demostrado su valía, su autenticidad y su singularidad. En definitiva, eso que se llama ser único.

Judía de pensamiento y su perfil aguileño la han caracterizado desde que comenzara sus primeros pinitos en el mundo cinematográfico, allá por los años 60.

Es la mujer que ha vendido más álbumes en la historia y la que ha situado más discos entre los diez primeros, por encima de Elvis Presley y The Beatles.

A lo largo de su carrera, Streisand ha conseguido 50 discos de oro, 30 de platino y 13 multiplatinos.

Vamos, que casi nada se le ha resistido.

Ha ganado dos Oscar (Mejor Actriz y Mejor Canción), cinco Emmy, 11 Golden Globes, 10 Grammy y 1 Tony.

Además tiene el premio American Film Institute a toda una carrera, la medalla Nacional de América de las Artes y la Legión de Honor francesa.

En diciembre de 2008 fue la primera mujer directora en recibir el prestigioso Kennedy Center Honor.

SUS COMIENZOS

En marzo de 1962, el musical I Can Get It for You Wholesale’ supuso el debut en Broadway de Barbra Streisand con tan solo 19 años; quien fue nominada al Premio Tony de teatro como mejor actriz de reparto -que no consiguió- pero sí, el prestigioso New York Drama Critics’ Circle Award.

La historia se sitúa en Nueva York en 1937, durante la Gran Depresión, y las canciones utilizan las armonías tradicionales judías evocadoras del periodo en el que se localiza el espectáculo.

Goddard Lieberson, productor y presidente de la Columbia Records, quedó tan fascinado con Barbra por su trabajo en teatro, sus intervenciones en televisión y sus actuaciones en clubes, que cedió a la presión de su mánager Marty Erlichmann (todavía hoy es su representante), en la única cláusula que importaba a Barbra: “absoluto control artístico” sobre la elección del material musical, algo sin precedentes hasta ese entonces en la industria discográfica.

The Barbra Streisand Album es el título del álbum de estudio debut de Streisand en solitario.

Editado en febrero de 1963, contiene once temas de los que solía interpretar en los clubes nocturnos.

‘Happy Days Are Here Again’ fue su primer single, un clásico; al igual que Cry me a River’, ‘He touched me’:

En junio de ese mismo año, grabó The Second Barbra Streisand Album que llegó al número 2 de Billboard. Continuó con la fórmula de grabar principalmente temas de su repertorio de actuaciones en directo.

En enero de 1964, ya metida de lleno en los ensayos de Funny Girl, grabó The Third Album.

El filme “Funny Girl”(de Jule Styne) fue un éxito rotundo desde el momento de su estreno el 26 de marzo de 1964.

Uno de los musicales más populares de la historia del cine, relata los primeros años en la carrera de la actriz cómica Fanny Brice, un papel por el que Barbra Streisand consiguió el Oscar a la Mejor Actriz en 1968, compartiéndolo con Katharine Hepburn por “El león en invierno” (Lion In Winter).

La primera vez en la historia que se producía un empate en esta categoría de los premios.

Fanny obtuvo su primer gran éxito en el Keeney’s Music Hall; gracias a su divertido debut como una de las patinadoras del coro. Un años después empieza a trabajar en el famoso Follies, donde se convertirá en una estrella, enamorándose de Nick Arnstei, un jugador empedernido sin demasiada suerte. Entre los muchos números musicales de la película que perduran en la memoria está ‘People’, un tema clásico de Barbra Streisand.

Para hacerse una idea del alcance de su éxito, Barbra fue portada de las revistas más aclamadas del momento: TIME y LIFE.

La obra se mantuvo en cartel con Barbra como protagonista durante casi dos años.

Con este trabajo, obtuvo 3 premios Grammy, entre ellos el de Mejor Interpretación Femenina.

Desde entonces, Barbra, no ha vuelto a actuar en ninguna otra obra de teatro.

En octubre de 1964, se editó ‘People’.

El álbum fue su primer número 1 en USA, desbancando a los Beatles y manteniéndose en esa posición durante 5 semanas.

 

 

TELEVISIÓN y MÁS DISCOS

Barbra había aparecido innumerables ocasiones en programas de televisión entre 1961 y 1963, a veces como cantante y otras como excéntrica tertuliana.

La última vez que apareció como cantante fue en octubre de 1963 en The Judy Garland Show. Unas interpretaciones y unas colaboraciones con Judy que dejaron huella en este medio. Sorprendentemente, y por primera vez en la historia, una artista invitada fue nominada al Emmy por la Mejor Interpretación de Variedades.

Su primer especial de televisión para la CBS fue My Name is Barbra en 1965; programa que catapultó su éxito a escala nacional, dándola a conocer como cantante y actriz, proporcionándole más reconocimiento de crítica.

En este disco se incluye una extraordinaria versión de ‘My Man’.

En marzo de 1966 se emite ‘Color Me, Barbra’, siguiendo la fórmula de ‘One Woman Show’, alcanzando un éxito igual al de su predecesor. El álbum llegó al número 3 de las listas de éxitos.

ESTRELLATO CINEMATOGRÁFICO

Tras “Funny Girl” (1968), al año siguiente Barbra Streisand protagoniza uno de los más grandes musicales de todos los tiempos: “Hello, Dolly”.

A partir de un guión de Jerry Herman y dirigida por Gene Kelly, Barbra Streisand protagoniza otro de los más grandes musicales de todos los tiempos.

En Nueva York de principios de siglo, Dolly es la irresistible celestina que no se detendrá hasta asegurar su futuro con el más rico comerciante.

Esta superproducción cuenta con el vestuario de Cecil Barton y las inolvidables canciones de Jerry Herman.

LA BARBRA MODERNA

En 1969 funda, junto a Paul NewmanSidney Poitier, la productora FIRST ARTIST, con el objeto de garantizar la realización de proyectos que los grandes estudios hubieran rechazado. En 1971 se unió Steve McQueen, y en 1976 Dustin Hoffman.

En febrero de 1970 se editó Barbra Streisand’s Greatest Hits que sólo alcanzó el puesto 32.

Para entonces, los gustos musicales habían cambiado drásticamente y Barbra ya no estaba vendiendo discos aunque, estaba trabajando en su transformación…

Su cuarta película, The Owl and The Pussycat” (1970), fue su primer papel “contemporáneo” y no musical en el cine.

En 1972 protagoniza junto a Ryan O’Neal la alocada comedia de Peter Bogdanovich “¿Qué me pasa, doctor?” (What’s Up, Doc?”), que se ha convertido en un clásico de las comedias americanas.

Judy (Barbra Streisand) y Howard (Ryan O’Neal) se encuentran en el hall de un hotel de San Francisco portando idénticas bolsas de viaje. Para mayor confusión, otros dos huéspedes del mismo hotel viajan con las mismas maletas. Las cuatro maletas se confunden estallando un divertidísimo caos que incluye una de las persecuciones por San Francisco más divertidas jamás filmadas.


Su trabajo en 1973 en el drama romántico “Tal como éramos” (“The Way We Were”) junto a Robert Redford y dirigida por Sydney Pollack le proporcionó un gran éxito de crítica y una segunda nominación al Óscar.

La estupenda banda sonora de Marvin Hamlish alcanzó el número 20, y el álbum -publicado en febrero de 1974 con el mismo título y con temas de Stevie Wonder, Carole King, Paul Simon y Michel Legrand- catapultó a Streisand nuevamente hasta el número 1.

En 1975 presentaFunny Lady” (secuela de “Funny Girl”), junto a James Caan, y dirigida por Herbert Ross.

“Ha nacido una estrella” se convirtió en la película más taquillera en la carrera de Streisand como protagonista.

Fue la segunda película en el Box Office de ese año, después de “Rocky”.

El film mostraba a una Streisand sexy y moderna además de tener un control sin precedentes detrás de la cámara como productora ejecutiva.

Barbra recibe su segundo Óscar, esta vez como compositora de ‘Evergreen’ como Mejor Canción Original, convirtiéndose en la primera mujer en la historia en recibir este premio.

GUILTY

En septiembre de 1980, publicó un álbum de estudio titulado ‘Guilty’.

El disco fue un extraordinario éxito musical y de crítica, que alcanzó casi instantáneamente el #1 en Estados Unidos y en todos los países en donde fue lanzado.

Fue certificado con cinco discos de platino en EE.UU y ha vendido más de 20 millones de copias en todo el mundo, siendo el disco más vendido en la carrera de Streisand.

En 1981, ganó junto al cantautor Barry Gibb -integrante del grupo Bee Gees- el Premio Grammy a la mejor actuación de un dúo o grupo pop por el sencillo homónimo.

El primer sencillo fue ‘Woman in Love’, el sencillo más exitoso de toda su carrera, que llegó a la posición #1 de Billboard Hot 100, donde se mantuvo durante tres semanas.

Curiosamente, Barbra nunca ha interpretado este tema en directo.

El álbum también incluye otros sencillos que se convirtieron en éxito en Estados Unidos y otras partes del mundo, como ‘What Kind of Fool’, que interpretó a dúo con Barry.

Desde 1980, Streisand, estaba inmersa en la preproducción de “Yentl”.

El año siguiente no tenía tiempo de grabar ningún disco. Mientras estaba en Londres preparando su debut detrás de la cámara, grabó la canción ‘Memory’ de la famosa obra musical ‘Cats’ y ‘Comin In And Out Of Your Life’.

Ambos temas solamente llegaron hasta el número 18 de las listas, pero ‘Memory’ se ha convertido con el tiempo en un clásico de Streisand aunque ha sido interpretado por multitud de cantantes.

En 1982, el crítico del New York Times, Stephen Holden, escribiría que Streisand era “la cantante más influyente en la música americana desde Frank Sinatra“.

YENTL

En 1983 produjo, dirigió, escribió y protagonizó “Yentl. Sin duda, la obra maestra -según mi opinión- de Barbra Streisand en toda su carrera cinematográfica.

“En una época en la que el mundo académico estaba reservado exclusivamente a los varones, vivía una joven llamada Yentl…” Sobre esta premisa se basa esta bella fábula de amor.

La película está ambientada en Europa del Este a principios del siglo XX.

Yentl, es una joven inteligente y decidida que se ve obligada a hacerse pasar por un chico para satisfacer su amor por el conocimiento, y que acaba conociendo así un nuevo tipo de amor…

La pasión de Streisand por el proyecto es evidente en cada toma, realzada por una dirección artística de lujo que mereció una nominación para el Oscar, por una magnífica fotografía y por la vibrante interpretación de Streisand del tema musical, galardonada con un Oscar a la Mejor Canción.

Steven Spielberg calificó “Yentl” de obra maestra: uno de los debuts más dinámicos en la dirección desde el Ciudadano Kane de Welles“.

Y muchos críticos alabaron la película, pero la Academia ignoró a la nueva directora a la hora de las candidaturas a los premios Óscar más importantes.

Años después, en 1991 se produjo una gran controversia cuando “El príncipe de las mareas” (The Prince of Tides”) obtuvo siete candidaturas para varias categorías, incluida la de mejor película y, sin embargo, Streisand no fue nominada como mejor directora.

Algunas opiniones lo achacaron a su bien conocido temperamento duro e intransigente, mientras otros pensaban que Hollywood la castigaba por ser mujer, ya que de haber sido hombre, incluso con el mismo temperamento, se lo hubieran concedido.

Desde entonces, ha protagonizado tres películas más.

 

SIGLO XXI

Streisand ayudó considerablemente a Bill Clinton a llegar a la presidencia involucrándose como nunca recaudando fondos para la campaña electoral. Barbra Streisand fue la piedra angular en la gala inaugural el 20 de enero de 1992.

En septiembre de 1993, Streisand fue el centro de las noticias en el mundo al anunciar su primer tour en 27 años.

Los tickets para este tour limitado se vendieron en una hora. Esto hizo que Barbra fuera portada de las revistas más conocidas. La revista Time llegó a calificarlo como “el evento musical del siglo”.

La gira fue una de las más rentables en la historia del mundo del espectáculo. Los precios oscilaban entre los 50 y los 1.500 dólares, convirtiendo a Barbra en la intérprete mejor pagada en la historia. Barbra Streisand: The Concert consiguió 5 premios Emmy; la grabación del concierto ofrecido por la cadena HBO es, hasta hoy, el concierto más visto en los 30 años de historia de esta cadena.

Estuvo casada con el actor Elliott Gould de 1963 a 1971, con quien tuvo su único hijo, Jason Gould (que hace el papel de su hijo también en “El Príncipe de las Mareas”). En la actualidad, y desde 1998 está casada con con el actor y también director James Brolin.

En 1993, Barbra Streisand cumple uno de sus máximos sueños al grabar una canción a dúo con Frank Sinatra:I’ve Got a Crush on You’, para el disco Duets del veterano cantante, que se convertiría en su mayor éxito de ventas.

En la Nochevieja de 1999, volvió al escenario para dar el concierto con más recaudación en la historia de Las Vegas.

En septiembre de 2000, Streisand anunció que se retiraba de los conciertos dando cuatro últimos espectáculos, dos en Los Ángeles y dos en Nueva York.

Cuatro años más tarde, Streisand reapareció en la gran pantalla coprotagonizando la comedia Los padres de él”, con Dustin Hoffman, Ben Stiller y Robert De Niro.

En febrero de 2006, Barbra grabó la canción ‘Smile’ junto con Tony Bennett en el estudio de grabación que la artista tiene en su casa de Malibú.

La canción formó parte del álbum por el octogésimo cumpleaños de Bennett.

Y, lo último de lo último en hacer en el panorama musical fue hace poco más de un año.

En septiembre de 2009 publica Love is the answer’, un álbum producido por Diana Krall y en el que recoge grandes clásicos del jazz.

Lo que se ha visto y se ve viendo es que la estela de Barbra Streisand sigue vigente.

En septiembre de este año, el magazine Harper’s BAZAAR ofrecía en portada una retrospectiva de la vida y obra de la artista.

La ex de Brad Pitt, Jennifer Aniston, se confesó una “súper fan” de Streisand, así que no necesitó muchos ruegos para imitar a uno de sus grandes ídolos.

Para obtener la inspiración necesaria, Aniston, de 41 años, aseguró que durante la sesión fotográfica estuvo escuchando una de las canciones más míticas de de Barbra, ‘People’.

En las imágenes, se puede ver a Aniston con trajes inspirados en el vestuario de dos de las películas más reconocidas de la gran actriz, Una Chica Divertida y¿Qué Me Pasa Doctor?.

Además, aprovechó su amistad con Streisand, de 68 años, para conocer un poco más de cerca a la actriz e inspirarse: “Es increíble, puedes hablar de lo que sea con ella”.

Este mismo fin de semana, la artista neoyorkina acaba de presentar su primer libro. Pero lo que cuenta allí no es la historia de cómo se convirtió en la estrella de “Funny Girl” y ‘The Way We Were’; ni tampoco en cómo ha conseguido vender más de 71 millones de copias en toda su carrera musical.

En su debut como escritora, en cambio, eligió narrar su amor por la arquitectura, el arte, los muebles y el paisajismo.

Pero no hay que dejarse engañar por el título, My Passion for Design (Mi pasión por el diseño).

Y es que entre las páginas del libro la actriz cuenta historias de su vida y su carrera que la influenciaron al idear la casa de sus sueños en Malibu, California.

“Muchas personas me pedían que escribiera mi autobiografía, pero todavía no quiero llegar hasta ahí y ser tan personal. Creo que se entremezcla en mi escritura. Así es como veo el mundo hoy, y lo que es hermoso para mi”.

En los Premios Grammy de 2011. Un reconocimiento a toda su carrera musical.

Porque MUSICISLIFEISMUSIC



Por Iñigo Ortiz de Guzmán

Por siempre FRIDA (2)

Continuación de Por siempre FRIDA

Coyoacán (Mexico) 1907-1954

Como la mayor de las riquezas secretas en una isla del tesoro, las joyas estaban allí, encerradas, sin que nadie supiese lo que ocultaba el archivo.

Pocas veces el mundo del arte se ha visto conmocionado con un descubrimiento así.

“La pintura completa mi vida”

Cuando Frida Kahlo falleció en 1954, con 47 años, Diego Rivera donó la Casa Azul de Coyoacán al pueblo de México para que se convirtiese en el museo de Kahlo. Sin embargo, los archivos fotográficos de la artista eran también los de él (en vida, ella los había fusionado en uno) y Rivera los guardó.

Poco antes de morir, pidió a su albacea –Lola Olmedo- que sus papeles no vieran la luz hasta 15 años después de su muerte. Durante 50 años aquellos armarios y cómodas repletas de fotografías permanecieron sellados. Hasta que en 2006 la luz iluminó sus secretos.

Y aparecieron 6.000 fotografías. Vibrantes, familiares, artísticas, dedicadas, personales, inspiradoras, turísticas, trucadas, recortadas y algunas -sólo algunas- hechas por la misma Kahlo.

En esa cornucopia fotográfica, Pablo Ortiz Monasterio –fotógrafo e historiador- ha escogido las 400 más relevantes, muchas de ellas inéditas, que ahora aparecen en el libro Frida Kahlo, sus fotos’.

“Pinto auto retratos porque estoy mucho tiempo sola”

Entre estas instantáneas sólo cuatro -firmadas entre 1929 y 1930-  pueden haber sido realizadas por Frida. Pero en todas ellas, en su selección, está la mano de la artista mexicana del siglo XX.

El capítulo titulado “Cuerpo roto“, que enlaza directamente con la parte más conocida de la obra pictórica de Frida Kahlo, se abre con una radiografía de su torso realizada tres meses antes de su muerte, con esa columna destrozada tan familiar para sus seguidores.

“Intenté ahogar mis dolores, pero ellos aprendieron a nadar”

Para arrancar el paseo fotográfico, una pista crucial. Guillermo Kahlo (descendiente de judíos húngaros, padre de Frida) era fotógrafo. Y un amante del autorretrato. El libro, estructurado en siete capítulos temáticos, dedica uno a sus orígenes y otro a la obra del padre, a los centenares de fotografías que Frida guardó de su progenitor.

Cuando Frida, por razones médicas, debe permanecer en cama y comienza a pintar, lo que le sale natural es el autorretrato. No lo hurta, lo hereda.

Hay que recordar que esta formidable mujer no sólo hizo de su herencia cultural mexicana, un objeto artístico legítimo e invaluable, más allá del patriotismo cargado de tintas políticas.

Frida Kahlo también le dio un nuevo entendimiento a su femenidad.

Algo radical para una mujer nacida y criada en una de las sociedades más conservadoras del mundo, en las que observar y pensar no se promueven como atributos femeninos.

Y, además, que hizo esta hermosa labor desde su realidad física de mujer enferma…

Al estar inválida y no poder cumplir con el deber femenino de la procreación, tuvo el acceso a un universo… claro, acceso doloroso, pues no podía cumplir muchos de los sueños amorosos e íntimos que tenía con su Diego Rivera. Ser madre era uno de esos sueños, pero su cuerpo roto y remendado mil veces, no se lo permitió.

“Nunca pinto sueños o pesadillas. Pinto mi propia realidad”

No era una gran belleza, pero eso le abrió un mundo.

“Mi pintura lleva con ella el mensaje del dolor”

Cuando se cierra el libro, uno piensa más en Frida mujer que en la artista. Incluso los más saturados con la doliente imaginería de la mexicana encontrarán un antídoto en este puñado de imágenes entrañables.

“Pies, para que los quiero si tengo alas para volar”

Por Iñigo Ortiz de Guzmán

Por siempre FRIDA

Frida Kahlo (México, 1907-1954)

Pasional, revolucionaria y símbolo de progreso en México.

Son tres los adjetivos que más han caracterizado a la artista que rompió moldes para su época.

Hace tres años que se conmemoró el Centenario de su nacimiento. Pero Frida sigue resonando en el mundo, provocando obras teatrales, ensayos académicos, mesas redondas, exposiciones,… De hecho, estos días, Madrid y Bruselas acogen sendas retrospectivas de lo que supuso la vida y obra de la pintora mexicana. Y Berlín lo hará en breve, en la que será la mayor hasta ahora ofrecida en Europa. Será a partir del 30 de este mes, en el museo Martin-Gropius-Bau. Con cerca de 150 obras, entre pinturas y dibujos, se permitirá conocer -aún mejor- la personalidad social, política e íntima de la artista.

Además, 2010 es un año especial para los mexicanos.  Se celebra el bicentenario de la independencia y el centenario de la revolución mexicana. Algo por lo que la artista luchó en sus 47 años de vida.

Y es que, para aquellos que no la conocen, Kahlo fue uno -por no decir el primer- exponente del arte latinoamericano durante la primera mitad del siglo XX. No hay otra creadora, con tanto simbolismo, fruto de su pintura y de su pensamiento, de su entereza y de su imagen.

Su vida estuvo marcada por el sufrimiento, por las infidelidades constantes de su marido Diego Rivera, por enfermedades, abortos, y por el accidente que la dejó postrada en una cama con la columna rota. 32 operaciones que jamás lograron recuperarla. Eso es lo que plasmó en los temas de todos sus lienzos, ella fue su mejor modelo. Su pintura es fuerte, colorista y de gran dramatismo.

Y tanto ha aportado su obra que la banda inglesa Coldplay la ha homenajeado en su cuarto disco “Viva la vida” (“Death and All His Friends“). Eso es nada…

Característica fue su transgresión, ya desde su infancia. En la foto de familia aparece a la izquierda, vestida de hombre, y por la que no tuvo si no problemas con sus padres.

Fue a partir de ese momento cuando ambos artistas se frecuentan, y comienzan así su relación de pareja hasta que, en agosto de 1929, terminan casándose.

Si al principio, Frida acompañaba a Diego de Ribera a sus múltiples consignas por EEUU, pronto la artista comenzaría a brillar por su cuenta.

Frida conocería al poeta y crítico francés Andrè Bretón, quien calificó su arte como surrealista, a lo que la revolucionaria mexicana contestó: “Yo no pinto sueños…Pinto mi realidad“.

Le sentara bien o no esta respuesta, lo cierto es que gracias a Bretón, Frida conocería a Julian Levy. Y así pudo exponer en Nueva York y en París, en 1939; logrando ser la primera artista mexicana en mostrar su arte en el Louvre. Su estancia en la capital francesa la llevó a relacionarse con el pintor malagueño Picasso y a aparecer en la portada del Vogue francés.

Entre 1937 y 1939 el revolucionario ucraniano León Trotsky vivió exiliado en su casa de Coyoacán junto a su mujer. Allí tendrá un romance con el líder comunista quien fue asesinado a manos del miembro de la NKVD -el estalinista Ramón Mercader-. Suceso que la tuvo bajo sospecha al ser acusada como autora del mismo. Esto la llevó a estar arrestada, aunque finalmente fue dejada en libertad al igual que su marido.

En la película “FRIDA” (2002), con Salma Hayek en el papel de Frida, se refleja parte de este trágico desenlace (con la voz de Chavela Vargas).

Su relación consistió en amor, aventuras con otras personas, vínculo creativo, odio y un divorcio que solamente duró un año. De esta época pertenece uno de sus cuadros más significativos: “Las Dos Fridas“. Se asimila la crisis marital, a través de la separación entre la Frida en traje de tehuana, el favorito de Diego, y la otra Frida, de raíces europeas (su padre era de origen germano-húngaro) la que existió antes de su encuentro con él. Los corazones de las dos mujeres están conectados uno al otro por una vena, la parte europea rechazada de Frida Kahlo amenaza con perder toda su sangre.

Al matrimonio lo llegaron a llamar la unión entre un elefante y una paloma, pues Diego era enorme y obeso mientras que ella era pequeña y delgada. Por otra parte; Frida, debido a sus lesiones, nunca pudo tener hijos, cosa que tardó muchos años en aceptar.

A pesar de las aventuras de Diego con otras mujeres (que llegaron a incluir a la propia hermana de la pintora), ayudó a Frida en muchos aspectos. Él fue quien le sugirió a Frida que vistiera con el traje tradicional mexicano consistente en largos vestidos de colores y joyería exótica. Esto, junto a su semblante cejijunto, se convirtió en su imagen de marca. Él amaba su pintura y fue también su mayor admirador. Frida, a cambio, fue la mayor crítica de Diego.

No sería hasta más tarde, en 1953 -tras luchar por sus sueños, su creatividad, su amor y la amputación de una pierna por gangrena- cuando vió cumplido su sueño en lo que fue su primera y su última retrospectiva en la ciudad que la vió nacer: Ciudad de México, y con unas dos 200 obras a sus espaldas.

Las últimas palabras en su diario un año después fueron: “Espero alegre la salida y espero no volver jamás”.

Por Iñigo Ortiz de Guzmán

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