Posts Tagged ‘mujeres’

‘Chico & Rita’

Hace seis años, el cineasta oscarizado Fernando Trueba y el artista gráfico valenciano Javier Marical tuvieron el sueño de trabajar juntos en una película de animación.

El jazz latino estuvo en el germen de su amistad, y esa es la senda que siguieron para alumbrar ‘Chico y Rita’.

Cuba, la música de Bebo Valdés y una historia de amor apasionado.

Un guión a ritmo de bolero, con una bella y sensual cantante -Rita- y un talentoso pianista -Chico- encontrándose y desencontrándose en La Habana y Nueva York de los años 40 y 50, una banda sonora vibrante y una sucesión de imágenes deslumbrantes.

Trueba y Mariscal rinden su personal tributo a la cultura cubana.

Anoche se estrenó en Reino Unido e Irlanda, tres meses antes de que lo haga en España, que será a mediados de febrero.

“Hasta ahora solo hemos tenido contacto con el público de festivales y, a pesar se su buena acogida, siempre es una incógnita saber cómo funcionará en los cines, qué le gustará al público, qué les disgustará, qué dirán las críticas, si tendrá éxito, si durará en cartel mucho tiempo…”, ha afirmado Mariscal en las últimas horas.

Mariscal tuvo que batallar para conseguir el estilo adecuado, ese que transmitiera con la mayor intensidad lo que cuenta el guión (Ignacio Martínez de Pisón).

Adaptarse a las exigencias dramáticas sin perder la autoría, la esencia de un dibujante que se basa siempre en un trazo muy gestual, con mucha presencia.

Por eso la estética se asemaja a la de un cómic, y en ese sentido es muy innovadora: “Nunca he visto un trabajo de animación que juegue con trazos en negroasegura Mariscal.

Antes de comenzar a dibujar las numerosas localizaciones de interiores y exteriores en La Habana, Mariscal realizó un intenso viaje de investigación.

Aunque la ciudad, debido al estancamiento económico, no se ha transformado en el último medio siglo, sí se ha deteriorado significativamente. Para documentarse sobre La Habana de la época, se toparon con un tesoro inesperado al decubrir que el gobierno había preservado un archivo de fotografías de cada una de las esquinas de la ciudad, iniciado en 1949, fecha que coincidía con la del arranque de la película.

Los años 50 son una explosión de diseño: son los coches, los túrmix, la televisión, una Habana tomada por los americanos, una explosión de grafismos, de comercios, de carteles publicitarios de ron, licores y tabacos.

Un Broadway iluminado por cien mil neones, con coches fantásticos circulando. La arquitectura colonial de La Habana y los inspirados rascacielos de Nueva York. Los brillantes cabarets cubanos y los primeros clubs de jazz neoyorquinos, oscuros y llenos de humo. En Cuba los vestidos marcan las curvas de las mujeres, mientras que en Nueva York triunfa la alta costura de Christian Dior. Todo eso está en ‘Chico y Rita’.

 

En la Cuba de finales de los años cuarenta, Chico y Rita inician una apasionada historia de amor. Chico es un joven pianista enamorado del jazz y Rita sueña con ser una gran cantante. Desde la noche que el destino los junta en un baile en un club de La Habana, la vida va uniéndoles y separándoles, como a los personajes de un bolero.

Este film es pues una gran producción rodada en San Antonio de Baños (Cuba), que ha contado con un presupuesto de 10 millones de euros.

A día de hoy, ya ha pasado con gran éxito de crítica y público por los festivales de Telluride (Colorado) y de Toronto (Canadá).

Todas las cifras en torno a este trabajo son a lo grande: dos años y medio de escritura de guión, un año para buscar financiamiento y tres de elaboración y producción.

En los 90 minutos de metraje se han utilizado casi 130.000 fotogramas en 146 secuencias, basados todos en dibujos originales de Mariscal.

La música, como no podía ser de otra manera tratándose de un trabajo de Fernando Trueba, es clave en el filme.

El proyecto ha contado con la participación de grandes músicos como Bebo Valdés, Mike Mossman y Jimmy Heath para interpretar una banda sonora original.

Tono Errando (hermano de Javier Mariscal y codirector del filme) dice que, aunque la animación admite mejor el doblaje que el cine de ficción, los británicos han decidido proyectarla en versión original subtitulada teniendo en cuenta el tipo de película que es, animación dirigida al mundo adulto.

El objetivo internacional de este tipo de proyectos de animación del estudio Mariscal está claro.

Lo cuenta Tono Errando: “La cinematografía europea en este campo se ha quedado callada ante la potencia de Estados Unidos. Estamos perdiendo la voz. Para llegar al mercado internacional, debemos buscar las esencias universales y alejarnos de lo accesorio. Lo que nosotros pretendemos, desde nuestro estudio en Barcelona, es contar nuestras historias pero también de otra manera. Sabemos que no contamos con los presupuestos de Hollywood, pero sí tenemos otros valores. Chico y Rita es el primer ejemplo de la artesanía en la animación que queremos aplicar. Es alta costura, no prêt-à-porter”.

Aunque no es lo habitual, ‘Chico y Rita’ no es el primer caso en el que una gran producción cinematográfica, mayoritariamente española, se estrena antes en el extranjero que en nuestro país.

Todas las películas de Pedro Almodóvar se han visto en España antes que en ningún otro sitio.

Plagada de tantas referencias cinematográficas como musicales -a ‘Casablanca’, a ‘Salvaje’, a ‘New York, New York’, a ‘Levando anclas’-,Chico y Rita’ es, ante todo, un homenaje a la Cuba de hace más de seis décadas.

Un país exultante en el que, recuerda Mariscal, «pasaba de todo. Los españolitos salíamos del pueblo y, cuando llegábamos allí, dejábamos de ir a misa y empezábamos a tener sexo como locos». Es un tributo, por cierto, lleno de sensualidad.

«Pensamos en hacer una película porno, pero no nos habrían dejado estrenarla».

Por Iñigo Ortiz de Guzmán

Un año sin Vicente Ferrer

UN JESUÍTA EN LA INDIA

(Barcelona,1920- Anantapur,2009)

Ayudar a los más pobres. Éste fue el principal objetivo de Vicente Ferrer. Este misionero catalán que lo dejó todo por uno de los países más castigados por falta de medios: la India.

Estos días, coincidiendo con el primer aniversario de la muerte de Ferrer, se ha sabido que es candidato a Premio Nobel de la Paz -a título póstumo-. Su vida no pasó inavertida, y fueron muchos los reconocimientos como el Príncipe de Asturias de la Concordia (1998) o Personaje destacado de la historia del Siglo XX por la UNESCO (2001).

Toda su filantropía comenzó en el 52, cuando llega a Mumbai (Bombay)-poco después de haber ingresado en la Compañía de Jesús- para completar así su formación espiritual.

Algo debió de marcarle.

La India, un lugar de contrastes, y considerado el más pobre del Planeta. Y es que, a pesar de ser el décimo país más industrializado del mundo -con tecnología y programas espaciales mundialmente competitivos-, también tiene el mayor número de pobres.

Se estima que en la actualidad 330 millones de sus habitantes viven bajo el umbral de la pobreza (viven con menos de 40 centavos de dólar al día). Hay casi 2,5 veces más analfabetos que en todo el África subsahariana, y cerca de la tercera parte de los menores de 16 años está abocada al trabajo infantil.

La República de India es una unión de estados federados que alberga la sexta parte de la humanidad.

El tradicional sistema de castas, a pesar de haber sido abolido por la Constitución en 1950, constituye aún la matriz social del país. Así, las mayores injusticias se comenten con las castas inferiores (dálits o intocables), las comunidades tribales y los pequeños agricultores.

Esta situación pues los obliga a trabajar en condiciones degradantes, a no tener acceso a la propiedad de la tierra y a soportar violencia física y psicológica por parte de las castas superiores.

Su extensa mano de obra hace que sean una opción muy popular para empresas internacionales que externalizan su trabajo.

Ferrer fue consciente de tales diferencias. Y como hombre consecuente con sus ideales, hizo lo que pudo por erradicar esa pobreza. Una labor que generó en su momento suspicacias por parte de la clase dirigente del país, que veía en el misionero una amenaza a sus intereses.

Ante este hecho, más de 30.000 campesinos, secundados por intelectuales, políticos y líderes religiosos, se movilizarían en una marcha de 250km para protestar por la orden de expulsión.

De este modo, y tras un impasse de un año -en el que tuvo que volver a España-, establecería su campo base en 1969 en Anantapur. Uno de los distritos más pobres del país, para continuar su lucha por los que menos tienen.

Ese mismo año dejaría la Compañía de Jesús. Y a los pocos meses se casaría con la periodista inglesa Anne Perry. Juntos fundaron la organización Rural Development Trust (Fondo de Desarrollo Rural).

Otra labor que desde el principio despertó grandes simpatías entre los campesinos indios, pero no entre las clases dirigentes, económicas y políticas, que veían en su labor una amenaza. Sin embargo pudo seguir adelante con sus proyectos gracias al apoyo de Indira Gandhi, que siempre reconoció su labor.

Su esposa, hace pocos días, comentaba: Hoy, me he hecho una pregunta: ¿hoy Vicente estaría contento? Y yo misma me respondo “Sí, Vicente estaría muy contento”.

En 1996 se crea en nuestro país la Fundación Vicente Ferrer, a través de la cual organiza toda su actividad, centrada en los “outcast” (descastados) y en las aldeas tribales del distrito indio de Anantapur.

Su trabajo de canalización y gestión rindió fruto. Tres hospitales generales, uno de VIH, un centro de control natal, 14 clínicas rurales, 1.696 escuelas, unas 30.000 viviendas y unos 2,7 millones de árboles plantados, entre los proyectos más representativos.

Su trabajo y el de las personas que lo han ayudado ha cambiado para bien la vida de dos millones y medio de personas. Sobre todo de mujeres y niños.

Gracias a Anne y a Moncho -uno de sus tres hijos- continúa el legado del cooperante. Este año, la Fundación ha empezado a trabajar en 300 pueblos más, fuera del distrito de Anantapur.

Su trabajo continúa vivo gracias a un equipo de cerca de 1.900 personas y al apoyo de más de 139.000 colaboradores.

“En la pobreza más extrema, en la humanidad desnuda, he encontrado la riqueza más grande”

“El mundo de los pobres nos reclama que ahora, no en miles de años, hagamos realidad su triunfo, su incorporación a la sociedad como ciudadanos”

¿Realmente necesitamos tantas cosas para vivir, para ser felices? ¿O nos lo han hecho creer?

La dignidad es un derecho de tod@s.

Por Iñigo Ortiz de Guzmán

Juárez: la ciudad del silencio

–Te puedo ofrecer mis guardias de seguridad para cruzar. Son de toda confianza.

Con toda normalidad, una desconocida me acaba de brindar parte de su vida. No sé cómo reaccionar: si agradecérselo para después declinar su invitación o tomar su gesto como un presagio de lo que será mi regreso a Ciudad Juárez.

–Es muy peligroso –razona–, y tú eres periodista, mujer, joven, extranjera. Hace poco mataron a un periodista. Matan a quince, veinte en un día.

Esa periodista es Judith Torrea (37 años) y la voz que ofrece su ayuda es Guadalupe de la Vega, esposa de uno de los empresarios más ricos de Juárez. Una ciudad del Estado mexicano de Chihuahua que cuenta con una tristemente alta tasa de criminalidad. En total, 191 homicidios por cada 100 mil habitantes; 3.000 personas asesinadas sólo en 2008; 850 fallecidos sólo en lo que vamos de año por razones de narcotráfico. Unos datos espeluznantes que sitúa a Ciudad Juárez -por segundo año consecutivo- como la más violenta del mundo seguida por San Pedro Sula (Honduras).

La gran mayoría de los asesinatos en Juárez se deben a la disputa entre carteles de la droga, secuestros, y la desaparición de mujeres. Pietro Grasso, Fiscal Nacional Antimafia, explica que en los últimos años el creciente control sobre los puertos y aeropuertos colombianos ha forzado a los traficantes de este país a buscar nuevas áreas de almacenamiento de la pasta de coca destinada al mercado estadounidense y europeo. Y que éstas se han ubicado sobre todo en México, donde los cárteles han conseguido asegurarse el control del territorio.

Para ello se han valido de las mismas estrategias que cualquier otra mafia: el terror, utilizando a grupos de sicarios que asesinan a cientos de testigos, presuntos informadores, magistrados y policías; y la connivencia –obtenida gracias a su inmensa riqueza- de amplios sectores políticos, funcionariales, empresariales y profesionales.

La navarra Judith Torrea lleva más de una década tratando el periodismo de denuncia. Especialista en crimen organizado, pena de muerte, inmigración y política. Desde 2001 está afincada en la frontera de México con EE.UU. después de darse cuenta de esos atropellos.

Torrea decidió hace un año poner sobre el tapete los estragos que sufre la zona de una manera fácil y cercana. A través de su blog. Y eso mismo, ese trabajo valiente le ha valido el Premio Ortega y Gasset de periodismo digital, que recibe hoy. Ciudad Juárez, en la sombra del narcotráfico cuenta el día a día sobre la llamada ‘guerra contra el narcotráfico’. Da cuenta de los crímenes de las mafias de las drogas, historias que no siempre llegan a las páginas de los medios tradicionales.

La violación de los derechos humanos, según ella, siguen siendo el santo y seña . Crímenes que bajo el lema guerra contra el narcotráfico pone en entredicho -según Judith- al presidente de Mexico, Felipe Calderón. Una situación que sin embargo ha creado más violencia, más miedo, una ciudad fantasma.

La bloguera y periodista freelance acusa a las administraciones mexicanas de querer acallar a la población, de tratar a los ciudadanos como narcotraficantes cuando son sólo trabajadores. Asegura, además, que no ve llegar el fin de la violencia a la urbe y descalifica la supuesta ofensiva del gobierno mexicano contra los cárteles: “No han ido a por el lavado de dinero ni a por la corrupción política, ni de las autoridades, que son los pilares básicos“.

Cuando a mediados del mes de abril se supo de este galardón, Judith lo dedicó “a las mujeres desaparecidas, a toda la gente que sobrevive cada día en Ciudad Juárez sin saber si va a vivir un minuto más, en una ciudad militarizada, donde el peligro está en estar vivo”. En definitiva, a las 5.500 personas que han sido asesinadas y a los 10.000 niños huérfanos.

Pero ahí sigue, viendo cómo muchos colegas callan, se autocensuran o caen en las redes de la corrupción política.

Muchas de sus fuentes han terminado en ataúdes o emigrado a Estados Unidos. Ella misma ha sido advertida y dice “si quieren matarte, te matan” pero sus post siguen relatando las injusticias y los silencios.

Todo comenzó cuando Torrea visitaba a los mexicanos que aguardaban en el corredor de la muerte en EE.UU y acudía a las ejecuciones. Trabajaba para The Texas Observer -cuando George Bush era gobernador en dicho Estado-, un periódico independiente de investigación. El día que cruzó el puente de Santa Fe de Ciudad Juárez descubrió otro mundo. “Había pobreza, droga, prostitución, pero mucha dignidad. Aquello me impactó y me atrapó“. De eso hace ya 13 años, y hoy es la única periodista extranjera que vive en Ciudad Juárez.

Una mujer que cuenta lo que sabe hacer: informar.

Muchos, en cambio, se han quedado atrás. Mujeres mexicanas que, en busca de sus maridos desaparecidos, son asesinadas. Decenas de periodistas que, en su afán de contar lo que ocurre a lo largo y ancho del Planeta, fallecen en el intento.

En 2008, Armando Rodríguez investigaba sobre las conexiones del narcotráfico y los cargos gubernamentales en Ciudad Juárez con un trabajo periodístico que bien valía un premio pero, a cambio, un sicario le tiroteó en la puerta de su casa a los ojos de su hija. El periodista era un personaje incómodo para los narcos y los políticos corruptos mexicanos. Le habían amenazado, pero Armando siguió trabajando hasta que los protagonistas de sus investigaciones decidieron acabar con él.

Con motivo ayer del Día Mundial de la Libertad de Prensa habría que recapacitar y valorar sobre los excelentes trabajos de los profesionales de la comunicación. Por mucho que, a veces, se nos degrade. Ni todos tenemos los mismos valores, ni todos tratamos los temas con impunidad.

Según un estudio realizado por Reporteros Sin Fronteras, en 2010 han muerto nueve periodistas mientras que 165 han sido encarcelados. También recoge que al menos 120 personas han sido detenidas por informar a través de Internet, que se ha convertido en un medio cada día más vigilado por las autoridades en países como Irán, Rusia o Cuba.

Nada ni nadie acallará -por suerte- a los informadores. Gracias al periodismo de denuncia, a la fotografía, a la verdad, a la precisión, a las historias de gente anónima, a la vida…hoy somos lo que somos. Y, lo que es más importante, sabemos lo que sabemos.

Cada mañana, Guadalupe de la Vega vuelve a la vida, a Ciudad Juárez, donde también le espera la muerte. Regresa al Hospital de la Familia que fundó. Sobrevive a la guerra con ingenio:

–En medio de una balacera, nos llegó un mensaje: si salvan a los heridos, los vamos a matar a ustedes y a ellos. Atendimos a los heridos y a la vez organizamos un concierto de flauta clásica. Cuando entraron, no supieron qué hacer.

Son las nueve de la noche y llego con dos guardaespaldas a Ciudad Juárez. Nada más cruzamos el puente fronterizo, estos avisan a sus compañeros que han llegado para que les entreguen sus armas, que no pueden entrar a Estados Unidos.

Las calles están vacías. Sólo pasean los camiones del Ejército. No encuentro a Ciudad Juárez, mi querida Juárez. Sólo quedan sus héroes cotidianos.

(Judith Torrea)