Posts Tagged ‘negociación’

Controladores aéreos, en las nubes

Sábado, 4 de diciembre

Eran aproximadamente las 10,30 horas de la mañana cuando el forzado silencio que reinaba en el espacio aéreo se vió interrumpido por una comunicación entre un helicóptero militar y la torre de control de uno de los tres aeropuertos del País Vasco: el de Foronda.

A esa hora el caos en los aeródromos españoles era total después de casi 20 horas sin control aéreo, lo que provocó el cierre de todo el tráfico.

-Helicóptero: “(Indicativo) para torre de Vitoria, estamos entrando en su espacio aéreo, ¿podría facilitarnos condiciones meteorológicas y datos del campo?

-Torre de Vitoria: “No estoy en condiciones de ofrecerle control”.

En una situacion normal le hubieran facilitado la temperatura, el indice que mide la condensación del aire, la velocidad y dirección del viento así como la altura de las nubes, pero sobre todo el QNH (la presión atmosférica en milibares con la que se calibra el altimetro y sin cuya corrección se puede producir un accidente al estar a una altitud equivocada).

-Helicóptero: “Voy en dirección a su aeropuerto…¿me podría dar el QNH?”

La banda de frecuencia modulada aérea, en la parte alta de las asignadas a las emisoras comerciales de FM, se quedó congelada…

-Torre: Largo silencio… “QNH 1016”

-Helicóptero: “Gracias Vitoria”

Para entonces un coronel del ejército del aire ya había comunicado a los controladores que estaban bajo sus órdenes. Pero todavía no podían asumir las tareas de control, tenían que esperar a la declaración de Estado de Emergencia para poder tomar el control definitivamente.

Un hecho que previsiblemente se iba a producir a las 13 horas.

Y así fue…

Poco después de la 1pm quien estaba al frente de la la torre de control fue advertido de que negarse a hacer su trabajo había dejado de ser un hecho civilmente punible y quedaba bajo la jurisdicción militar.

España está en estado de alarma por primera vez en la historia de la democracia.

Una ley orgánica de 1981 recogida en el artículo 116 de la Constitución Española (se celebró ayer su 32º aniversario), que abre esta posibilidad ante terremotos, calamidades, inundaciones, incendios urbanos o accidentes de gran magnitud, epidemias, desabastecimiento de productos de primera necesidad y, como es este caso, paralización de servicios públicos para la comunidad.

El caos aeroportuario originado por el plante masivo de los controladores (los encargados de ordenar la circulación aérea) llevaba al Gobierno a decretarlo esa mañana -con su publicación en el BOE (Boletín Oficial del Estado)-, a la vista de que los vigilantes del aire no deponían su actitud.

Desde ese momento, los controladores empezaban a ser requeridos de uno en uno, a través de burofax, para que acudieran a trabajar. Si no lo hacían serían acusados de graves delitos. El vicepresidente primero Alfredo Pérez Rubalcaba lo explicaba así: “Si no acuden a sus puestos de trabajo pasan a incurrir en un delito de desobediencia, castigado con penas de prisión.

AENA, la entidad pública de aviación -adscrita al Ministerio de Fomento, y encargada de la gestión de los aeropuertos- abre ipso facto expediente a 442 de ellos, una quinta parte de un colectivo que cuenta con unos 2.200 profesionales.

CRONOLOGÍA DE UN PLANTE  ANUNCIADO (de dimes y diretes)

– 24 noviembre 2009. El presidente de AENA, Juan Ignacio Lema, cifra en 350.000 euros anuales el salario medio de los controladores en España.

– A los pocos días. La directora de Navegación Aérea, Carmen Librero, anuncia cambios en el convenio de los controladores para abaratar costes.

– 29 diciembre 2009. El ministro de Fomento, José Blanco, acusa a los controladores de realizar una huelga encubierta los últimos días en los aeropuertos de Canarias.

– 11 enero 2010. La Unión Sindical de Controladores Aéreos (USCA) y AENA reanudan las negociaciones del segundo convenio colectivo del sector.

– 3 febrero. Los controladores y AENA se acusan mutuamente de haber cerrado las negociaciones del convenio colectivo sin alcanzar un acuerdo.

– Dos días después. El Consejo de Ministros aprueba un real decreto ley que devuelve a AENA la capacidad de gestión y control del tráfico aéreo, que estaba en manos de los controladores desde marzo de 1999, cuando entró en vigor el primer convenio colectivo.

– 26 febrero. La USCA anuncia que está estudiando acciones legales contra el decreto gubernamental, pero que no va a convocar ninguna huelga.

– 15 marzo. Entra en vigor la nueva ley por la que se fijan determinadas condiciones laborales para los controladores civiles de tránsito aéreo, que establece una nueva organización del trabajo y rebaja los salarios de este colectivo.

– Dos meses más tarde. La Audiencia Nacional desestima la demanda de conflicto interpuesta por la USCA contra la Ley.

– 27 junio. La USCA niega que haya incrementado el absentismo laboral como medida de presión, tal como denuncia AENA, y asegura que las bajas actuales están certificadas por los servicios médicos de la Seguridad Social.

– Al día siguiente. Las compañías aéreas acusan a los controladores de provocar retrasos y cancelaciones generalizados en el tráfico aéreo.

– 20 julio. El ministro Blanco anuncia que el Gobierno habilitará a controladores militares para que ocupen puestos de trabajo en los aeropuertos civiles. A su vez, la Fiscalía afirma que investigará las bajas por enfermedad de los controladores.

– Diez día después. El Ejecutivo aprueba un nuevo decreto que regula la jornada de los controladores, que se mantiene en 1.670 horas, más 80 extraordinarias.

– 03 agosto. El 98% de los controladores autorizan a su sindicato a convocar una huelga ante la falta de avances en la negociación del convenio colectivo.

– A la semana. Los controladores renuncian a convocar la huelga en el mes de agosto “para no perjudicar al sector turístico“.

– 13 agosto. La USCA y AENA firman un preacuerdo que acepta las condiciones laborales establecidas por el Ministerio de Fomento a cambio de flexibilizar la jornada laboral en función de la carga de trabajo de cada centro.

– Un mes después. El Consejo de Ministros aprueba el Real Decreto que regula el servicio de Información de Vuelo en Aeródromo (AFIS) para aeropuertos civiles de uso público, lo que permitirá que algunos aeródromos operen sin controladores.

– 07 octubre. Los controladores abandonan la negociación de su segundo convenio colectivo con AENA por incumplimiento de acuerdo.

– 26 noviembre. La USCA anuncia cierres en el espacio aéreo de Galicia a partir del fin de semana, que se extenderán durante el mes de diciembre al conjunto de España, por el exceso de horas trabajadas por los profesionales de control.

– 03 diciembre. El Consejo de Ministros ratifica en un real decreto de medidas económicas que el máximo de horas que pueden realizar los controladores de tránsito aéreo será de 1.670.

– Ese mismo día. Los controladores abandonan masivamente sus puestos en protesta por la decisión del Gobierno.

Resultado: 650.000 viajeros se ven afectados por el caos generado en los aeropuertos.


MODUS OPERANDI

Los controladores aéreos son los encargados de gestionar el tráfico de aeronaves en el espacio aéreo español.

Hasta 1977 dependían de la administración militar, pero después pasaron a depender de Aeropuertos Españoles y Navegación Aerea (AENA).

A 31 de julio de este año había 2.384 controladores civiles, que se ocupan de dirigir el tráfico aéreo en los seis principales CENTROS de control, ubicados en Palma de Mallorca, Tenerife, Gavá (Barcelona), Torrejón de Ardoz (Madrid) y Valencia; así como en 37 TORRES de control.

Mientras los centros de control aéreo se ocupan del tráfico en ruta, las torres de control gestionan los aterrizajes y los despegues en los aeropuertos.

Aunque no disponen de una ubicación específica y suelen estar ubicados en las torres de control, hay un tercer grupo de controladores que se ocupan de la aproximación a los aeropuertos de los aviones.

En España existen cuatro regiones principales de control aéreo: Madrid, Barcelona, Sevilla y Canarias. El fallo en el servicio de cualquiera de ellos supone -en la práctica- el colapso del sistema.

En total, hay cuatro tipos de controladores:

1- Tierra: quien asigna al piloto la pista de rodadura, y evita las colisiones en tierra.

2- Local: autoriza el despegue e indica al piloto la dirección de navegación inmediata al despegue.

3- Aproximación y Despegue: indica el ascenso hasta el nivel de crucero, cubriendo unos 80 kms.

4- Ruta: estudia la evolución en su viaje, alertando de fenómenos atmosféricos y de otro tipo. Conforme el vuelo avanza, la responsabilidad es transferida entre los diferentes centros de control que sobrevuele la nave.

CLAVES CONTROLADORES-GOBIERNO

¿Cuánto cobran por su trabajo?

El Ministerio de Fomento cifraba en verano en 350.000 euros el coste anual medio de un controlador en España, por entre 1.700 y 1.800 horas de trabajo anuales (en Europa esa media se sitúa en torno a los 120.000 euros por unas 1.300 horas al año).

El diferencial se debe a que en España, entre un tercio y la mitad de las horas que trabajaba un controlador eran extraordinarias, que cuestan el triple que las ordinarias.

Para reducir ese coste medio a 200.000 euros al año, la nueva ley -entre otras medidas- mantiene el límite de horas anuales en 1.670, pero reduce las 600 horas extraordinarias que hasta ahora se permitían a las 80 establecidas en el Estatuto de los Trabajadores.

Asimismo, se introduce la gestión automatizada en más aeropuertos y, desde el verano de 2011, se privatizarán el 49% de las torres de control. El Gobierno hace así caja en un intento de salir airoso del alto déficit público.

¿Es su primera huelga?

No.

En diversas ocasiones los controladores han recurrido a huelgas encubiertas o de celo; no obstante, sólo en una ocasión convocaron una huelga legal, en 1988. Su propósito era reclamar el pago de un complemento denominado “de servicios especiales”, que finalmente no llegó a realizarse.

¿Por qué ha resucitado el conflicto, si había un acuerdo?

Pues por la interpretación que se tiene de las 1.670 horas de trabajo que regula la nueva ley: los controladores consideran que las horas sindicales, las imaginarias (guardias), las licencias, las bajas por incapacidad laboral y las reducciones de jornada deben incluirse en ese cómputo, mientras que el Gobierno defiende que no.

Así, este viernes aprobó el Real Decreto que elimina cualquier ambigüedad al respecto: sólo computa como jornada laboral el control de tránsito aéreo.

 

 

USCA: PODER DE PRESIÓN

No pocos líderes sindicales querrían para sí el poder de presión que ha ostentado el sindicato de los controladoresUSCA (que agrupa al 97% del colectivo)- en los últimos diez años.

Mal que les pese a los diferentes ministros de Fomento del PP y del PSOE, que han tenido que afrontar las amenazas del colectivo, hasta ahora los trabajadores habían ganado la batalla.

Quizá el órdago de los controladores ha sido demasiado grande y no midieron las consecuencias.

Desde luego, nadie en la cúpula de USCA que desde junio dirige Camilo Cela (sobrino del premio Nobel) podía esperar que el Gobierno reaccionara decretando el primer estado de alarma de la democracia española, poniendo así a los 2.400 controladores aéreos bajo mando militar.

Quizá sus abogados no leyeron a fondo el decreto que aprobó el ministro de Fomento, José Blanco, el pasado 5 de febrero, en el que se abría la vía a que el presidente del Gobierno encomendara el control aéreo al Ministerio de Defensa en caso de circunstancias “extraordinarias”.

Tampoco debieron dar importancia a las alusiones a una posible llamada a los controladores militares (600, de los que unos 280 están en activo) para que los sustituyeran.

Hay sospechas de que el sindicato ha desarrollado esta estrategia encubierta en el plante que hizo el colectivo el viernes y parte del sábado alegando bajas masivas por estrés o por alegar que habían cumplido sus horas anuales.

No deja de ser sospechoso que un sindicato que siempre da muestras de ser muy belicoso, convocara de urgencia a los medios de comunicación el viernes a las cinco de la tarde para no lanzar ninguna amenaza como suele. Cuando justo tras la rueda de prensa empezaron a llegar a los periodistas noticias de incidentes en Barajas (aún no se sabía que era un boicot en toda regla), el presidente del sindicato aseguró no saber nada.

Sin embargo, unas dos horas después, el vicepresidente de USCA, José Manuel Acevedo, y otros miembros de la cúpula se dirigían a Fomento (no a Aena, su interlocutor habitual) para exigir firmar su propuesta de convenio colectivo en pleno caos.

Proponían -en todo su derecho- volver a sus antiguos y abultados sueldos, además de hacer menos horas de las actuales.

Lo que es claro es que desde ayer, el sindicato parece haber digerido, por fin, las consecuencias de ese motín que ha tenido un coste económico cercano a los 250 millones de euros.

Por eso, ha cambiado de estrategia y ha optado por el silencio.

Las diversas posiciones, de un lado y de otro, siguen y seguirán… Que si te he dicho esto y lo otro…

Y todo, por dinero.

((pinchar sobre ambas fotos))

Por Iñigo Ortiz de Guzmán

Tensión entre las dos Coreas

El conflicto entre las dos Coreas se asemeja a una partida de ajedrez en la que un lado siempre está buscando el jaque -con movidas agresivas y desconcertantes- que fuerzan al otro a pensar detenidamente sobre la estrategia de su contrincante y sopesar su respuesta, en un juego que aparentemente termina en tablas.

No tiene ganador.

Los disparos de artillería de Corea del Norte contra una pequeña isla limítrofe de Corea del Sur no son un hecho aislado.

Se trata del último incidente entre dos países que se encuentran entre un perpetuo estado de guerra y tregua desde hace más de 50 años.

El estallido armado en la isla de Yeonpyeong el pasado martes es el acto hostil más grave desde la firma del armisticio en 1953 y resalta la volatilidad de las relaciones entre Norte y Sur.

Y la amenaza que representaría para la paz mundial que se desestabilice esta sensible región.

Es la punta del iceberg de los conflictos latentes en una zona con gran profusión de armas nucleares.

El régimen de Pyongyang dispone de entre 6 y 12 cabezas atómicas, y ha revelado que tiene un programa de enriquecimiento de uranio que puede multiplicar su arsenal.

Seúl, mientras, ha anunciado su intención de dotarse de los más modernos bombarderos norteamericanos para hacer frente a la amenaza de su vecino del Norte.

En todo caso, el bombardeo de artillería por parte de Corea del Norte contra una isla surcoreana no es un acto casual ni una reacción a las maniobras militares de Corea del Sur.

Tampoco es la primera provocación de Pyongyang.

Es una más desde hace casi seis décadas de conflicto territorial.

Sin embargo, es la primera vez que las fuerzas norcoreanas atacan a civiles.

¿Por qué ahora y con qué objetivo se lleva a cabo esta provocación militar?

La razón principal podría ser que Corea del Norte quiere demostrar su supervivencia y su capacidad de actuación, a pesar de las dos resoluciones de sanciones la ONU.

Pyongyang, en una situación cercana al colapso económico, ha encontrado en las armas nucleares un instrumento de negociación.

El régimen decidió desarrollar esa arma desde los años sesenta, construyendo su laboratorio nuclear en 1964 en Yongbyon.

Desde entonces, no ha cesado de desarrollar su programa nuclear, aunque ocasionalmente haya anunciado paralizaciones del mismo según convenía a la coyuntura política. En febrero de 2005, una vez obtenida la tecnología para la realización de ensayos nucleares, el régimen norcoreano dio a conocer que poseía este tipo de armas.

En octubre de 2006, anunció su retirada de las negociaciones a seis bandas sobre la desnuclearización de la península y que reunían a las dos Coreas, China, EEUU, Rusia y Japón.

Hasta esa fecha, Corea del Norte utilizaba esas negociaciones en beneficio propio, como muestra de voluntad negociadora.

Pyongyang asume que disponer del arma nuclear es la única baza de que dispone en el juego con las grandes potencias y Corea del Sur.

Lo que está claro es que no será fácil para la comunidad internacional conseguir que el régimen norcoreano abandone tan valioso instrumento y menos aún como quiere EEUU: un desarme completo, verificable e irreversible.

La segunda razón del ataque apunta al deseo de obtener una posición ventajosa cara a la reanudación de las conversaciones a seis bandas, cuyo objetivo principal -la desnuclearización de la península coreana- no sólo no se ha conseguido, sino que está más lejos de lograrse desde que Corea del Norte realizó sus ensayos nucleares.

Un tercer motivo podría dirigirse al intento de Pyongyang de hacer publicidad del liderazgo de Kim Jong-un, hijo del dictador Kim Jong-il. Y el cual acaba de ser recientemente ascendido a general, como un paso más en su designación como sucesor.

No sea que su padre -de salud delicada- nos de un disgusto cualquier día de estos.

Es lo que hay… Hay estados totalitarios que, al igual que las monarquías, confían la continuidad de sus regímenes más en la calidad de los genes de los descendientes que en el propio partido que los sostiene. En Cuba hereda el poder el hermano; y en Corea del Norte, el hijo.

Por su parte, el presidente Pyongyang es consciente de que Corea del Sur y sus aliados están dispuestos a ser tolerantes para evitar que se llegue a un enfrentamiento generalizado.

Sin embargo, esta última provocación contra civiles parece haber colmado la paciencia del Sur.

Y es que el presidente Lee ha declarado que habrá represalias “severas” si ocurriera otro acto similar.

 

LA GUERRA DE COREA: UN CONFLICTO OLVIDADO (1950-53)

Todo comenzó con el conflicto bélico entre Corea del Norte y Corea del Sur, que se desarrolló entre el 25 de junio de 1950 y el 27 de julio de 1953.

Ambos beligerantes fueron apoyados por potencias extranjeras afines a su ideología: comunista y capitalista respectivamente.

Se consideró la vez que más cerca estuvieron Estados Unidos y la Unión Soviética de un enfrentamiento bélico directo entre ambas, en el transcurso de la llamada Guerra Fría.

A la finalización de la Segunda Guerra Mundial, la península de Corea -antigua posesión japonesa- fue ocupada por la Unión Soviética y Estados Unidos tomando como línea de división el paralelo 38º.

El estallido de la guerra fría tuvo como resultado la partición de este país en dos estados: en el norte, se estableció en 1948 la ‘República popular de Corea’, régimen comunista dirigido por Kim Il Sung.

Mientras, en la mitad sur de Corea se creó la ‘República de Corea’, régimen autoritario dirigido por Syngman Rhee, fuertemente anticomunista.

El triunfo de la revolución comunista en China el 1 de octubre de 1949 alteró completamente el equilibrio geoestratégico de Asia.

Stalin, que venía de sufrir serios reveses en Europa (como el fracaso del bloqueo de Berlín o el cisma yugoslavo), no pudo resistir la tentación de recuperar terreno en Asia y dio su aprobación a un ataque norcoreano a Corea del Sur.

Así, el 25 de junio de 1950, las tropas de Kim Il Sung atravesaron el paralelo 38º y avanzaron hacia el sur, arrasando prácticamente a las fuerzas surcoreanas, que apenas pudieron replegarse en torno a Pusán.

La reacción norteamericana -para la sorpresa de Stalin- fue inmediata.

Washington pidió la convocatoria del Consejo de Seguridad de la ONU.

De esta manera, conseguiría un mandato para ponerse al frente de un ejército que hiciera frente a la agresión norcoreana.

La ausencia del delegado soviético, que había rechazado asistir a las reuniones del Consejo como protesta por la negativa norteamericana de aceptar a la China Popular en él, propició esta resolución.

Las tropas multinacionales de la ONU (en la práctica, el ejército norteamericano al mando del general MacArthur) recuperaron rápidamente el terreno perdido y el 19 de octubre tomaron Pyongyang, la capital de Corea del Norte.

Tres días antes, el 16 de octubre, tropas chinas con masivo apoyo militar soviético ya habían penetrado en Corea haciendo retroceder al ejército norteamericano.

El 4 de enero de 1951, las tropas comunistas retomaron Seúl.

En ese momento, el general Douglas MacArthur propuso el bombardeo atómico del norte de China.

Una posible actuación que no gustaría tanto el presidente Truman como a la mayoría del Congreso, y así reaccionaron alarmados ante lo que podía llevar al enfrentamiento nuclear con la URSS.

En un enfrentamiento cada vez más abierto, Truman destituyó a MacArthur entre las protestas de la derecha republicana y lo sustituyó por el general Ridgway.
Los rusos, por su parte, manifestaron su intención de no intervenir en el conflicto y su deseo de que coexistieran dos sistemas diferentes en la península.

El “empate militar” llevó a la apertura de negociaciones que concluirían en julio de 1953, poco después de la muerte de Stalin, con la firma del Armisticio en Panmunjong.

En él se acordó una nueva línea de demarcación que serpentea en torno al paralelo 38º, que se sigue manteniendo.

En cuanto al coste de vidas fue muy alto.

Se estima que Corea del Sur y sus aliados tuvieron cerca de 778.000 muertos, más miles de heridos y otros tantos mutilados. Mientras, el bando de Corea del Norte tendría cerca de 1.500.000 de bajas militares, además de 2,5 millones de civiles (entre muertos o heridos), y más de 2 milllones de refugiados.

Así, esta guerra se convirtió tristemente en una de las guerras más sangrientas desde la Segunda Guerra Mundial.

REARME DE ASIA

El último exponente de la carrera armamentística se produjo ayer cuando EE UU y Corea del Sur iniciaron unas maniobras navales en el Mar Amarillo.

China había expresado su disconformidad acerca de estos ejercicios y Corea del Norte advirtió que las consecuencias serían “imprevisibles”.

Pero ese no es el único terreno de conflicto en la zona.

El respaldo del presidente Barack Obama a India para la transferencia de tecnología susceptible de uso militar -y el concurso por el que Nueva Delhi planea gastar 8.000 millones de euros en 126 cazas en Estados Unidos, Europa o Rusia- echa leña al fuego de la carrera armamentista desatada en los últimos años.

China considera que las “relaciones estratégicas” entre Washington y la capital india -tras la firma del acuerdo nuclear de 2008- reflejan el empeño estadounidense por cercarla y frenar su influencia en Asia.

Con ello, alienta el interés de Pekín por modernizar sus Fuerzas Armadas y dotarlas del armamento adecuado a su condición de gran potencia.

Pero el rearme chino se observa con gran desconfianza por los países de su entorno, en los que todos compiten por reunir un mayor arsenal.

Según un informe del Instituto Internacional para la Paz de Estocolmo (SIPRI), la transferencia de armas hacia el sureste asiático entre 2005 y 2009 se “incrementó drásticamente”.

Las importaciones de armamento crecieron en Indonesia un 74%; en Singapur, un 146%, y en Malasia, el 722%. A estos países se ha sumado recientemente Vietnam, que a finales de 2009 ordenó la compra en Rusia de seis submarinos y 12 aviones de combate por un importe de más de 2.100 millones de euros.

PREVISIÓN FUTURA

Con todo, el conflicto en la península coreana no sólo afecta a los dos protagonistas, sino también a la seguridad del noreste de Asia y de la comunidad internacional.

El terrorismo es uno de los temas actuales de mayor preocupación.

En este sentido, se podría decir que Corea del Norte sopesó el riesgo de un eventual uso del arma nuclear en un territorio pequeño y poblado como es la península coreana. Tal uso no sólo afectaría al sur de la península, sino a toda ella.

Lo que sí resulta más preocupante es la posibilidad de la exportación de la tecnología nuclear a otras dictaduras que justifican el terrorismo.

Corea del Norte debe reconocer que no podrá conseguir sus objetivos con amenazas y violencia.

Y sólo mediante su cooperación con la comunidad internacional, sin armas nucleares, podrá ofrecer la garantía de una vida mejor a su

En definitiva, un ataque de éste a su vecina Corea del Sur sería hoy día una misión suicida, según la opinión de muchos expertos militares.

No sólo porque esta vez las Fuerzas Armadas surcoreanas están mejor preparadas, sino también porque éstas son técnicamente muy superiores al Ejército Popular de Corea del Norte.

No obstante, nadie cuestiona el peligro que supone el supuesto potencial nuclear de Corea del Norte o sus misiles, capaces de golpear cualquier punto en Corea del Sur (Seúl está situada a sólo 50 kilómetros de la frontera).

Mientras tanto, hay dos marines y dos civiles surcoreanos enterrados.

Mientras tanto, la población huye despavorida por miedo a una intervención aún mayor.

Mientras tanto, los aliados americanos y Corea del Sur llevan a cabo maniobras militares -hasta el miércoles-, en un intento de mantener la calma en la zona.

Mientras tanto, atrás ha quedado el décimo aniversario -que se cumplió el pasado 15 de junio- de la declaración conjunta emanada de la primera cumbre intercoreana.

La expectativa de que se instalara un clima de confianza entre las dos Coreas, que en su momento despertó la histórica reunión, no se ha cumplido hasta ahora.

Ya lo decía el político inglés Andrew Bonar Law“No existe la guerra inevitable. Si llega, es por fallo del hombre”.

Por Iñigo Ortiz de Guzmán