Archive for the ‘Cultura’ Category

1Q84

¿No te asusta pensar que nunca llegues a unirte con la única persona que amas en este mundo?

POR FAVOR, VUELVE

− Aunque nos preocupemos por elegir menú, hombre o lo que sea, quizá no estemos eligiendo en realidad. Tal vez todo esté determinado desde un principio y sólo aparentemos estar eligiendo. A veces pienso que el libre albedrío es sólo una impresión subjetiva -dijo Aomame.

− En ese caso, la vida sería bastante triste.

− Supongo

− Pero si pudiéramos amar a alguien con toda el alma, por horrible que fuera ese alguien, aunque no estuviera enamorado de nosotras, por lo menos la vida no sería un infierno. Incluso aunque resultara un tanto triste.

− Es cierto.

− Sin embargo, Aomame -dijo Ayumi-, creo que este mundo es absurdo y que le falta buena voluntad.

− Quizás -admitió Aomame-. Pero a estas alturas ya no se puede cambiar.

− El plazo válido de devolución ha caducado -dijo Ayumi.

− Y además han tirado la factura.

− ¡Y que lo digas!

− Pero ¡qué bien! El mundo se va a acabar en cuanto menos lo pensemos -dijo Aomame.

− Lo estoy deseando.

− Entonces vendrá el Reino de los Cielos.

− Me muero de impaciencia.

IMPARABLE

Las utopías no existen en este mundo. Igual que no existen la alquimia o el movimiento permanente.

(…) Es el mismo mundo que el George Orwell describió en su novela. Pero como ya sabrás, no son pocos los que buscan por propia voluntad ese estado de muerte cerebral, ya que no hay duda de que así es más cómodo.

¿No te asusta pensar que nunca llegues a unirte con la única persona que amas en este mundo?

− Realidad no hay más que una -repitió el conductor despacio, como si subrayara un fragmento importante de un libro.

− Por supuesto -dijo Aomame-. Efectivamente. No puede haber más que una cosa, en un tiempo y en un lugar. Einstein lo demostró. La realidad es serenidad persistente, soledad persistente.

− Te la enseño, ¿y luego? -dijo el hombre preocupado.

− Me la enseñas, ¿y luego? -Aomame contuvo el aliento y frunció el ceño con bastante osadía-. Pues obviamente echaremos un polvo. ¿O qué demonios vamos a hacer? ¿Ir ex profeso hasta tu habitación, que me enseñes el pito, que yo te diga «muchas gracias, siento la molestia, fue fantástico, buenas noches» e irme a casa? ¿A tí no te faltará algún tornillo?

− En este mundo no existe la bondad absoluta ni la maldad absoluta -dijo el hombre-. El bien y el mal no son algo estático e inamovible, sino algo que siempre está cambiando de lugar y situación. La bondad puede convertirse al instante en maldad y viceversa. Lo mismo ocurre en el mundo que Dostoievski describe en Los Hermanos Karamázov. Lo importante es preservar el equilibrio entre ese bien y ese mal en constante movimiento. Inclinándose demasiado por unos de los dos, resulta difícil mantener la moral de la vida real. Sí, el equilibrio en sí mismo es el bien. Es en ese sentido cuando digo que debo morir para mantener el equilibrio.

− Ahora mismo no siento la necesidad de matarlo -afirmó Aomame.

¿No te asusta pensar que nunca llegues a unirte con la única persona que amas en este mundo?

A medida que pasan los años, la vida no es más que un constante proceso de pérdida. Todo aquello que le importa en la vida va cayendo de sus manos como los pétalos de una flor. Y lo único que obtiene a cambio son imitaciones sin valor.

(…) Aomame ha estado en el centro de mis pensamientos durante mucho tiempo. Ha sido como un valioso pisapapeles en mi vida.

ESTARÉ EN EL ESPACIO

− Quiero que me responda con sinceridad -dijo la señora-. ¿Tiene usted miedo a morir?

La respuesta se demoró. Aomame negó con la cabeza.

− Comparado con el miedo que tengo a vivir siendo yo misma, no.

«Si no entiendes sin que te lo explique, quiere decir que no lo entenderás por más que te lo explique»

Fragmentos/ frases recogidas en el libro 1Q84, del japonés Haruki Murakami

+ info en milyunapáginas

© Iñigo Ortiz de Guzmán

Mil y una páginas

Nace una nueva página de contenido cultural. En esta ocasión, quiero mostrar las frases que más me han impactado de un libro, de un artículo periodístico, o simplemente de una simple reflexión vital.

En definitiva, dar voz a la palabra.

Su título es MIL Y UNA PÁGINAS. Un alegato a ‘Las mil y una noches‘…

«Un sucio autobús amarillo pasó traqueteando y dando bandazos, pero sus faros alumbraban tan poco que nadie la vería y, aunque la viesen, probablemente no interesaría a nadie antes de que Pasâ empezase a hacer preguntas y el miedo y el dinero lograsen que la gente recordase cosas de las que en realidad uno jamás recordaría. Siempre aparecía alguien para acordarse. No existía oscuridad sin ojos»

Extracto del libro ‘Purga‘, de Sofi Oksanen

Franco resiste

Cualquiera que abra un libro y lea que Franco fue un general valeroso y católico, que participó en un golpe de Estado contra un Gobierno caótico con el único fin de restaurar la monarquía democrática, probablemente pensará que se trata de una de aquellas historias de la cruzada española que el régimen utilizó como propaganda.

La sorpresa es mayúscula cuando uno se percata de que no se trata de ningún panfleto franquista, sino del Diccionario Biográfico Español.

Una monumental colección de 50 tomos.

Y editada precisamente por la Real Academia de la Historia, que le ha costado al erario público 6,4 millones de euros, y que presentaron hace una semana el rey Juan Carlos y la ministra Ángeles González-Sinde.

La entrada del diccionario correspondiente a Francisco Franco Bahamonde, que ocupa cinco páginas del volumen número 20, tan sólo dedica un párrafo a hablar de la Guerra Civil e incluye afirmaciones tan polémicas como esta: “Montó un régimen autoritario, pero no totalitario.

Va más lejos todavía que la definición que da la RAE de franquismo, al que califica como movimiento “de tendencia totalitaria”.

¿AUTORITARISMO O TOTALITARISMO?

Lo que es cierto es que Francisco Franco es de los pocos personajes históricos que han dado su nombre a un régimen político, lo que pone justamente de relieve una de sus principales características: el papel central que en él tuvo el líder.

Podría darse una definición mínima y formal de la dictadura como aquel régimen político en el que un individuo, o un pequeño grupo de individuos, ostenta un poder ilimitado (esto es, sin limitaciones constitucionales) y lo ejerce de forma discrecional. Franco ostentó en todo momento el poder absoluto (y vitalicio); por lo cual calificar su régimen de dictadura releva de la definición objetiva y no del “juicio de valor” (así se justifica el académico Luis Suárez por no haber empleado este término en su reseña del “Generalísimo”).

Eve Giustiniani -doctora en Estudios Hispánicos y profesora en la Universidad de Aix-en-Provence (Francia)- lo entiende así. Y añade que calificar el franquismo de autoritario o totalitario es algo más delicado.

Primero porque el régimen atravesó distintas fases y tuvo que adaptarse a lo largo de casi cuatro décadas a las circunstancias que lo rodeaban.

Desde 1936 hasta finales de la Segunda Guerra Mundial, Franco dirigió un sistema nacional-sindicalista y falangista indudablemente totalitario, según Gustiniani; pero a partir de este momento, buscando nuevos apoyos internacionales, redefinió el régimen como esencialmente católico y anticomunista.

Y luego porque no existe consenso en la comunidad científica sobre la definición de los términos de totalitarismo y autoritarismo.

Para poder definirse como totalitario, al franquismo le faltaría la ambición de englobar todos y cada uno de los aspectos de la vida en un partido único, confundido con el Estado. Una de las peculiaridades del régimen fue su identificación con el líder, la lealtad al Caudillo colocada por encima del acatamiento a la jerarquía del partido.

De lo que no se puede dudar, en cambio, es de que el régimen franquista nunca tuvo una Constitución como tal. Por lo que el franquismo es y fue lo contrario de un Estado de derecho.

Lo peor es que la publicación no tiene remedio.
Lo peor es que media docena de voces han lesionado la credibilidad de un Diccionario en el que se ha invertido mucho dinero público, y han puesto en berlina a una ilustre institución siempre discreta.

Una obra de estas características publicada en Francia no hubiera puesto paños calientes sobre la figura de Pétain (que tomó de Franco la idea de autodesignarse jefe de Estado), ni un diccionario belga hubiera disimulado el recuerdo de Léon Degrelle (que murió en Madrid bajo la protección del franquismo).

El catedrático de literatura, José Carlos Mainer, piensa que por estas y otras muchas cosas la trayectoria política de Franco tiene sentencia firme y es falso que haya sobre ella ninguna polémica de historiadores, como no la hay sobre Fernando VII.

Conviene que se sepa que los defensores de Franco y su herencia no son historiadores solventes, o son aficionados ambiciosos que ejercen de oráculos de un público cautivo.

Mainer entiende que no es de recibo decir que a los jóvenes de hoy les es más familiar el adjetivo “autoritario” que el sustantivo “dictadura”. Ni se puede esgrimir el derecho a la libre opinión de un autor cuando se trata de una obra colectiva y cuando existe una dirección profesional responsable.

Al final, no se trata de ejercer la censura sino el sentido común.

Aquí ocurre lo que en otros lugares no ocurre.

Se tiene en cuenta al medievalista Luis Suárez (sí, sí,…medievalista;  e historiador vinculado a la Fundación Francisco Franco) para escribir sus opiniones sobre éste o sus piadosas consideraciones sobre Escrivá de Balaguer -a las que tiene perfecto derecho-.

Mientras tanto, a historiadores de la talla de Julián Casanova o Paul Preston se les tendrá que caer la cabeza de vergüenza ajena.

Ver que Suárez no hace una sola mención a la represión franquista durante y después del conflicto, que ellos tanto han tratado.

Pero claro, esto es España. Somos así.

Todo lo contrario ocurre en Oxford donde los textos se sometieron a un intenso proceso de revisión académica por un extenso equipo de editores, que con frecuencia devolvían las biografías a sus autores para que las corrigieran.

Pero no pasa nada. En España somos así, ensalzamos cosas así.

Transcribimos la Historia y ya está. Y dejamos que Suárez afirme que él no es partidario de la “memoria histórica” sino de la “conciencia histórica”.

Es verdad que no es bueno legislar sobre la “memoria histórica”.

Lo que parece difícilmente compatible con esa conciencia es la exoneración de las culpas de Franco y del franquismo. Aquello de la “verdad histórica” es un concepto al que suelen ser muy aficionados los historiadores reaccionarios.

Los demás se limitan a buscarla.

© Iñigo Ortiz de Guzmán

Crazy English Summer

Intentionally for you- Robin

Faithless

Fields of fire that passed the train

The sky is victorious but here comes the rain

Friday is taking me home again, and I’ve nothing but you on my mind.

Grass is greener without the pain, I think that I’m changing

but I’m just the same

My sun is a ascending again, and I’ve nothing but you on my mind

Sometimes I feel like I’m glad to be free, sometimes I still want your arms around me

Sometimes I’m glad to have left you behind, the crazy english summer has put you back on my mind.

Life’s a riot a lover a friend, pity the day that it has to end

Friday come speed me home again, I’ve nothing but you on my mind.

Sometimes I feel like I’m fine on my own, fifty thousand miles from home.

Sometimes I’m weak and the past is my guide.

Summer returns and puts you back on my mind.

Illustration by Mikel Ayestarán

© Iñigo Ortiz de Guzmán

AROUND

A musical concept

Click to the photo, and listen carefully…

© Iñigo Ortiz de Guzmán

Instant Camera

LA VIDA DIARIA EN IMÁGENES

¿Quién no ha soñado con tener una Polaroid como las de antes?

Pues bien, ahora es posible con Instagram.

Rebuscando entre las miles de aplicaciones web, me encontré el otro día con una que hace precisamente eso: mostrar fotografías tomadas con el móvil con un toque retro. Eso sí, de momento, sólo sirve con iPhone.

En el fondo lo que hace no es más que reflejar una tendencia.

La de reflejar ciertos momentos, ya sean cotidianos, curiosidades, paisajes, anécdotas… en forma de fotos y a través otras redes sociales.

Antes todo esto nos llegaba a través del timeline en el caso de Twitter o del muro en el caso de Facebook.

Lo que hace Instagram en el fondo es organizar todo es flujo de fotos en un feed, al que podemos suscribirnos, algo extremadamente parecido al sistema followings/followers pero en vez de 140 caracteres lo que se comparten son fotografías.

Todos los soportes audiovisuales y las fotos que vaya sacando en INSTANT CAMERA

Mi nick es @inigoortizdeguzman

© Iñigo Ortiz de Guzmán

HAPPYBLUEMONDAYS

Para los que quieren saber más, los curiosos; para los que no se conforman con los titulares; para los que estamos hartos de tantas malas noticias por televisión; por y para aquellas personas hambrientas de información, más interesadas en la calidad que en la cantidad.

Porque creo en muchas maneras de mostrar las cosas, del buen periodismo y de las excelentísimas maneras de expresar sin tener que hablar del grafismo.

Al fin y al cabo, este nuevo blog -por cierto, escrito en inglés- trata sobre las curiosidades vitales.

¿Su nombre? HAPPYBLUEMONDAYS

This blog it’s about a random stories.

Looking for something else apart from bad news.

Meaning: good stuff- quality.

It’s about graphic designscienceculturephotography and music.

All complementary from the other blog YOROKOBU– trying to be happy for a better life.

Thanks

© Iñigo Ortiz de Guzmán