Retazos del Mundo+

Con 222 entradas en casi dos años, el blog Retazos del Mundo se reinventa.

Ahora es Retazos del Mundoplus por eso de sumar-aportar

Hacer click aquí o en título

Nada de Betas, nada de novedades significativas, sólo la mejor de las intenciones; simplemente, la misma pasión en lo que hago, en lo que tiene que ser dicho, con buenas intenciones, de la misma manera.

Con temas que nos hagan pensar.

Se preparan nuevos tiempos. Y la palabra, como siempre, es la protagonista.

Iñigo Ortiz de Guzmán™

Arrivederci Berlusconi

El guión ha salido según lo previsto.

El pasado jueves salió a la luz un informe sobre la situación italiana elaborado por el gigante de la banca de inversión estadounidense Goldman Sachs, empresa de la que ha sido consejero el también ex-comisario europeo Mario Monti, y posible nuevo primer ministro.

El documento calculaba que la prima de riesgo de Italia, que ese día rondaba el disparate de los 570 puntos, bajaría a 350 si Berlusconi era sustituido por un Gobierno “de carácter técnico” que estuviera guiado “por una personalidad externa y capaz”.

El dibujo que sale con esos rasgos es el vivo retrato de Monti, que ayer ya despachó largo y tendido con Il Cavaliere antes de que este dimitiera, quizás para limar algún pequeño detalle sobre los procesos judiciales pendientes o la colocación de los principales protagonistas de esta etapa infame del berlusconato.

Coppola tiene materia para ‘El padrino 4’.

Con todo, la doctrina del pánico permite que Europa asista sin rechistar a verdaderos chantajes como los que esta semana se han producido en Grecia e Italia.

Se imponen gobiernos técnicos sin pasar por las urnas, amparados por el “carácter excepcional de la situación”, la necesidad de “estabilizar el país” y con el compromiso de “dar paso cuanto antes a unas elecciones generales”.

En definitiva, excusas de manual empleadas en cualquier golpe antidemocrático conocido, con la diferencia de que ya no se precisan fusiles.

La prima de riesgo asusta más.

Los mercados -y luego todas las siglas esas: UE, BCE, FMI, BM…- no le han dado tregua, pero los ciudadanos tampoco.

Éstos le dieron un toque en los pasados comicios municipales y demostraron que la televisión no siempre gana las elecciones. Berlusconi esperaba que la gente se quedase en casa o aprovechase para ir a ver a la suegra y, así, no se alcanzase el 50% de participación necesaria para que la votación fuese vinculante.

Pero la gente salió a la calle y le aplicó un correctivo con su voto en contra de la ley de legítimo impedimento.

Eran dos síntomas de que la sociedad mantenía sus constantes vitales, aunque insuficientes para desbancarlo del poder, al menos hasta la siguiente cita con las urnas.

Frustrante, hasta que el ciclón de la crisis:

1-levantó la alfombra

2-mostró la economía italiana hecha polvo

3-y se lo tragó en un soplo

Ilustración- Iker Ayestarán

Como afirma el periodista Lluís Bassets: «El Caimán se va, pero antes se ha cargado la soberanía de la República italiana, ahora vigilada e intervenida. Y todavía puede hacer más estropicios. (…) Pero el Caimán no se irá sin más. Dará coletazos y morderá mientras esté vivo. Y no hay nada más peligroso que un reptil acorralado o herido de muerte. Ahora lo está. Puede quedarse inmóvil, como petrificado, aparentemente rendido a la evidencia. Pero atacará en cuanto vea la menor oportunidad.»

Parece de chiste, pero quién le iba a decir a Berlusconi que un islandés, un griego y un portugués iban a provocar que el italiano terminase tirándose (por indicación del piloto franco-alemán) del avión.

+ info en SOS Italia

+ info en Algo pasa con Berlusconi

© Iñigo Ortiz de Guzmán

7mil millones en población

Reportaje publicado el 28 de Octubre en EL PAÍS

Por Sami Naïr (politólogo y filósofo francés)

Una catástrofe migratoria anunciada

Son bastante bien conocidas las razones de las migraciones, pero siempre imperan dos: proteger la vida y vivir de manera digna. La regresión medioambiental que está experimentando nuestro planeta también tendrá consecuencias tremendas en cuanto al desplazamiento de las poblaciones. El auge demográfico, la urbanización creciente, la crisis alimenticia, la escasez de agua por doquier y la desertificación, combinados con la destrucción del medio ambiente, las guerras, el empobrecimiento y el estallido de los estados donde hay conflictos violentos están creando un coctel explosivo.

Las catástrofes naturales aumentan en frecuencia y en intensidad: en las últimas dos décadas, se han duplicado de 200 a más de 400 al año. En 2008, 20 millones de personas fueron desplazadas por desastres ecológicos relacionados con el cambio climático. La Organización Internacional de las Migraciones (OIM) y otras instituciones internacionales estiman que dentro de los próximos 40 años habrá unos 200 millones de personas afectadas y desplazadas debido al cambio climático.

El gobierno británico acaba de destacar en su informe Migration and Global Environmental Change de 2011 que en los próximos 50 años la mayoría de migraciones se producirán dentro de los propios países afectados por desastres naturales. Así, para 2060 prevé que en África y Asia la población en zonas urbanas expuestas a riesgo de inundación aumente entre 114 y 192 millones de personas. Añade que si en 2009 hubo 17 millones de afectados, en 2010 alcanzaron 42 millones. Las principales regiones concernidas son, además de estos dos últimos continentes, América del sur y central.

La ecuación migratoria está cambiando: no se trata sólo de migraciones por razones laborales, sino de la huida de poblaciones frente una muerte imparable. Lo que significa que el concepto utilizado hoy en día para definir el refugiado precisa ser cambiado radicalmente, ya que estas poblaciones no están protegidas por la Convención del 1951. El debate jurídico se debe enfocar teniendo en cuenta categorías nuevas como “refugiados por el clima” o “refugiados por desastres ambientales”. Algo que no resulta fácil, ya que los países desarrollados, todos sin excepción, han ido reduciendo durante las dos últimas décadas el alcance del concepto de refugiado y el número de personas así consideradas, con fin de no darles acogida. El derecho de asilo, cuyo contenido corresponde a la situación de la postguerra mundial, se vuelve cada vez más obsoleto. Es imprescindible adaptarlo, pues una humanidad civilizada no puede cerrar los ojos ante esta catástrofe anunciada.

Ilustraciones por Iker Ayestarán

+ info en La falta de pan en África Oriental

© Iñigo Ortiz de Guzmán

Euskadi en PAZ

A diferencia de las guerras y de los actos violentos, la paz no estalla.

No hace ruido.

Esta paz que nos llega ahora es también de naturaleza silenciosa, porque tiene una parte de alegría y otra de tristeza. Quizás no haya que festejarla ni hacer de ella una bandera.

Es posible que hoy mismo comencemos a hablar ya de vencedores y vencidos, de la victoria de la convivencia y de la derrota definitiva del terrorismo. Seguramente habrá muchas palabras difíciles, sospechas, recelos y dudas sembradas.

Habrá que hacer muchas valoraciones: por ejemplo, acerca del momento elegido para hacer el anuncio, justo un mes antes de las elecciones. Sobre a quién beneficia y a quién perjudica electoralmente esta noticia.

A casi todos nos hubiera gustado que pidiesen perdón, que entregasen ya mismo las armas, que admitiesen su error, que anunciasen su disolución. En fin, que demostrasen que esta vez es para siempre.

A pesar de estos peros, el 20 de octubre de 2011 pasará a la historia como el día en el que la democracia derrotó a ETA.

El comunicado de la banda terrorista puede tener muchos significados en el futuro, pero -en el día de hoy- su sentido profundo es el reconocimiento de un error y la voluntad de no volver a cometerlo.

A partir de aquí se abren muchos escenarios posibles -que habrá que diseñar con paciencia y con esfuerzo-, porque la lucha por la paz no acaba de terminar, sino que comienza ahora su fase decisiva.

Un período en el que quizás podamos cerrar muchas heridas y reconocer, al mismo tiempo, que otras muchas quedarán abiertas para siempre y que tendremos que vivir con ellas. Y todo hasta que se agoten los últimos testimonios vitales de un período siniestro que nunca debió haber existido.

Son días para recordar a los que ya no están.

No hay mejor noticia que la certeza -o casi- de que Jean-Serge Nérin, ese gendarme francés asesinado en marzo de 2010, fue el último inocente muerto.

+ info en ETA, alto el fuego

Musika + en Txoria txori

Gora Euskadi Askatuta! ¡Viva Euskadi libre!

© Iñigo Ortiz de Guzmán

Agur a la violencia


© Iñigo Ortiz de Guzmán

La no vuelta atrás- ETA

ETA ha sido derrotada.

Los terroristas se rinden, a su manera, porque están policialmente acorralados. Porque la última negociación y la voladura de la T-4 les dejó sin argumentos incluso entre los suyos. Porque ni siquiera ese porcentaje de la sociedad vasca que les apoya toleraría un muerto más.

ETA se va sin conseguir ni una sola de sus reivindicaciones históricas y hasta sus propios presos son conscientes de su fracaso: “El Estado ha derrotado a ETA policialmente, la ha aplastado, así de claro”, decía uno de ellos según una conversación interceptada por la Policía.

ETA está en su funeral.

Y la conferencia de paz de San Sebastián no es más que el intento de su brazo político por vestir el cadáver. Ha perdido por goleada, salvo en dos caricaturas.

Una la pinta la izquierda abertzale, convirtiendo esa derrota en la respuesta generosa de la banda ante sus peticiones de paz. La otra –que será igual de rentable el 20-N para las nuevas siglas de Batasuna– la está dibujando un sector de la derecha española y su enorme coro mediático. Y todo con el silencio cómplice de Rajoy.

“Si ETA no mata es porque está ganando”, dice tan ancho Jaime Mayor Oreja, con esa lógica cainita que define este país. Así es España.

Por fin terminamos con la última banda terrorista que aún quedaba en Europa.

Por fin logramos que ese mundo abandone para siempre la violencia y apueste por la política.

Y, en vez de celebrarlo, hay quien prefiere cambiar esa victoria por otra piedra con la que lapidar a quienes han hecho mucho por el fin de ETA; o sea, a la sociedad.

Ya está bien…

+ info en El principio del fin de ETA

© Iñigo Ortiz de Guzmán

1Q84

¿No te asusta pensar que nunca llegues a unirte con la única persona que amas en este mundo?

POR FAVOR, VUELVE

− Aunque nos preocupemos por elegir menú, hombre o lo que sea, quizá no estemos eligiendo en realidad. Tal vez todo esté determinado desde un principio y sólo aparentemos estar eligiendo. A veces pienso que el libre albedrío es sólo una impresión subjetiva -dijo Aomame.

− En ese caso, la vida sería bastante triste.

− Supongo

− Pero si pudiéramos amar a alguien con toda el alma, por horrible que fuera ese alguien, aunque no estuviera enamorado de nosotras, por lo menos la vida no sería un infierno. Incluso aunque resultara un tanto triste.

− Es cierto.

− Sin embargo, Aomame -dijo Ayumi-, creo que este mundo es absurdo y que le falta buena voluntad.

− Quizás -admitió Aomame-. Pero a estas alturas ya no se puede cambiar.

− El plazo válido de devolución ha caducado -dijo Ayumi.

− Y además han tirado la factura.

− ¡Y que lo digas!

− Pero ¡qué bien! El mundo se va a acabar en cuanto menos lo pensemos -dijo Aomame.

− Lo estoy deseando.

− Entonces vendrá el Reino de los Cielos.

− Me muero de impaciencia.

IMPARABLE

Las utopías no existen en este mundo. Igual que no existen la alquimia o el movimiento permanente.

(…) Es el mismo mundo que el George Orwell describió en su novela. Pero como ya sabrás, no son pocos los que buscan por propia voluntad ese estado de muerte cerebral, ya que no hay duda de que así es más cómodo.

¿No te asusta pensar que nunca llegues a unirte con la única persona que amas en este mundo?

− Realidad no hay más que una -repitió el conductor despacio, como si subrayara un fragmento importante de un libro.

− Por supuesto -dijo Aomame-. Efectivamente. No puede haber más que una cosa, en un tiempo y en un lugar. Einstein lo demostró. La realidad es serenidad persistente, soledad persistente.

− Te la enseño, ¿y luego? -dijo el hombre preocupado.

− Me la enseñas, ¿y luego? -Aomame contuvo el aliento y frunció el ceño con bastante osadía-. Pues obviamente echaremos un polvo. ¿O qué demonios vamos a hacer? ¿Ir ex profeso hasta tu habitación, que me enseñes el pito, que yo te diga «muchas gracias, siento la molestia, fue fantástico, buenas noches» e irme a casa? ¿A tí no te faltará algún tornillo?

− En este mundo no existe la bondad absoluta ni la maldad absoluta -dijo el hombre-. El bien y el mal no son algo estático e inamovible, sino algo que siempre está cambiando de lugar y situación. La bondad puede convertirse al instante en maldad y viceversa. Lo mismo ocurre en el mundo que Dostoievski describe en Los Hermanos Karamázov. Lo importante es preservar el equilibrio entre ese bien y ese mal en constante movimiento. Inclinándose demasiado por unos de los dos, resulta difícil mantener la moral de la vida real. Sí, el equilibrio en sí mismo es el bien. Es en ese sentido cuando digo que debo morir para mantener el equilibrio.

− Ahora mismo no siento la necesidad de matarlo -afirmó Aomame.

¿No te asusta pensar que nunca llegues a unirte con la única persona que amas en este mundo?

A medida que pasan los años, la vida no es más que un constante proceso de pérdida. Todo aquello que le importa en la vida va cayendo de sus manos como los pétalos de una flor. Y lo único que obtiene a cambio son imitaciones sin valor.

(…) Aomame ha estado en el centro de mis pensamientos durante mucho tiempo. Ha sido como un valioso pisapapeles en mi vida.

ESTARÉ EN EL ESPACIO

− Quiero que me responda con sinceridad -dijo la señora-. ¿Tiene usted miedo a morir?

La respuesta se demoró. Aomame negó con la cabeza.

− Comparado con el miedo que tengo a vivir siendo yo misma, no.

«Si no entiendes sin que te lo explique, quiere decir que no lo entenderás por más que te lo explique»

Fragmentos/ frases recogidas en el libro 1Q84, del japonés Haruki Murakami

+ info en milyunapáginas

© Iñigo Ortiz de Guzmán