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Los Plymptoons

Los Simpson y SouthPark se han caracterizado siempre por sus historias hilarantes aparte de por su diseño. De eso, algo habrá…

Sin embargo, acabo de descubrir otra manera de narrar, de mostrar cómo con unos trazos audiovisuales y gráficos las buenas historias siguen siendo todavía hoy posibles. De tener éxito al margen de gigantes como Disney, Pixar o Dreamworks.

Son los Plymptoons– la página web del animador independiente norteamericano Bill Plympton.

Con un estilo cínico y trasgresor, el humor surrealista y descarnado de Plympton se plasma en historias descabelladas e imposibles, con bastante sexo y cierta violencia.

Lo último de lo último es ‘La vaca que quería ser una hamburguesa’ (2010): una historia de diez minutos -seleccionada a mejor corto de animación a los Oscar de este año- que cuenta la obsesión de esta hembra por convertirse en un trozo de carne, al estilo de McDonalds.

En definitiva, es sobre el poder de la publicidad y el sentido de la vida, en el que se pone a prueba hasta dónde puede llegar el amor de una madre por su hijo.

Plympton ha creado ilustraciones para The New York Times, Vogue, Rolling Stone o Vanity Fair. Además, es realizador habitual de las cortinillas de MTV, así como de varias marcas publicitarias.

No hace mucho rechazó una jugosa oferta de Disney porque sigue apostando por lo experimental y lo vanguardista, y sobre todo, por el cine independiente.

En 1983 realizó su primer cortometraje y posteriormente ha realizado 5 largometrajes y más de 30 cortos, siendo nominado en 1988 y 2005 a los Oscar en la categoría de mejor cortometraje de animación por ‘Your Face’ y ‘Guard Dog’ respectivamente.

Otro de tantos trabajos de Plympton -que no he visto todavía, pero que promete- es ‘Idiotas y Ángeles’ (2008).

Dicen que ‘Idiots and Angels’ nació de una idea sencilla: la de un ángel que no quiere sus alas, y pronto se convirtió en la historia de un hombre de vida rutinaria y algo de malicia que de la noche al día se convierte en un ser alado, capaz de volar.

Otro ejemplo de buen guión es ‘El ventilador y la flor’ (2005)– Un terrible destino y un inconsumado romance entre un ventilador y una mágica flor crea un final de cuento de hadas. Un atípico cortometraje de Bill Plympton. Escrita y porducida por Dan O’Shannon y con la voz en la narración de Paul Giamatti.

Goodnight…

© Iñigo Ortiz de Guzmán

Derecho a una muerte digna

“Quería reivindicar el derecho que todo ciudadano debería tener a una muerte digna, sin entrar en ningún tipo de polémicas relacionadas con la eutanasia

Son palabras de Javier Recio, director de ‘La dama y la Muerte’.

Película de ocho minutos de duración que fue nominada para los Oscar 2010 como Mejor Corto de Animación (convirtiéndose así en la primera producción de dibujos española en conseguirlo), aunque finalmente no se llevaría tal galardón.

Lo que sí logró fue el Premio Goya en esa categoría en 2009.

Trata del derecho a la muerte digna.

Una anciana, que vive sola en una zona rural y cuyo marido ha fallecido, está esperando que llegue la muerte para reunirse nuevamente con él. Cuando llega, por fin, y está a punto de entrar en el más allá para reencontrarse con su amado, se ve arrancada de las manos de la muerte por un médico petulante.

Se establece una feroz lucha entre médico y Muerte, a la que la anciana asiste atónita, que se salda con la victoria de la medicina. La muerte se retira, pero la anciana no está dispuesta a postergar más la reunión con su marido.

Una muy buena manera de presentar las contradicciones entre muerte-vida, moralidad-picaresca, deseo-displicencia.

REFLEXIÓN PERSONAL

No tengo miedo a la muerte, siempre lo he dicho. Si no al sufrimiento mío, y el de los que me rodean; el de los que me aprecian y me quieren.

Me aterra la sola idea de verme postrado en la cama de un hospital o verme reflejado en un espejo mientras el dolor invade cada centímetro de mi cuerpo.

Que los allegados sientan pena por mí. Nunca me gustó la compasión.

De llegar ese momento, a buen seguro que ya tendría bien aliviada el alma y solo restaría concentrar mis esfuerzos en firmar las autorizaciones pertinentes -si no lo hubiese hecho de antemano- para que un profesional de la medicina me administrase la dosis necesaria de sedante que ayudase a mi cuerpo a transitar dignamente su paso hacia la expiración.

Y este hecho, que es considerado incluso por la mayoría de religiones como un acto de humanidad con el fin de aliviar el padecimiento de los enfermos, es malinterpretado en ocasiones como una carta blanca con que afrentar la voluntad de Dios.

Otras veces es mal visto por aquellos que abogan porque se les reconozca el derecho a practicarse la eutanasia, como una aberrante e innecesaria prolongación del trance.

Como todo en la vida, en el término medio debemos encontrar la solución.

Hay que asumirlo cuando el desenlace se produzca de manera inexorable, cuando el avance de la enfermedad sea incompatible con la vida.

Nada podremos hacer al respecto, al menos, la ciencia no ha avanzado tanto como para convertirnos en inmortales.

No obstante, y aunque ya exista un protocolo médico ante situaciones de esta índole, la sociedad debe proteger al enfermo y aliviar su sufrimiento. No podemos abandonarlos a la buena de Dios como pretenden unos, ni apropiarse de su mano como anhelan los otros.

Lo cierto es que llegados a este punto, nos encontramos con una disyuntiva moral de difícil resolución, y que solo una ley puede regular para salvaguardar los intereses médicos y beneficiar a los pacientes.

Está plenamente constatado que la sedación terminal acorta la vida, y esta aseveración es utilizada por un sector de la sociedad para arremeter contra este proceder en cuidados paliativos, llegando incluso a tachar a los profesionales sanitarios de practicar deliberadamente la eutanasia.

Por otro lado, nos encontramos con que los protocolos estandarizados de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos, y que son aceptados con carácter general por todos los estamentos, solo ofrece recomendaciones a los responsables facultativos y pueden dar lugar a enfrentamientos éticos entre las partes por una interesada interpretación de las mismas.

Sea como fuere, haría bien el gobierno sin que le ardan las prisas- pero tampoco le quemen las pausas- en promulgar una ley que regule la ortotanasia (del griego orthos: ‘recto y ajustado a la razón’; y thanatos: ‘muerte’) en todos y cada uno de sus procesos.

Legislando de manera clara conceptos tan confusos y controvertidos en la actualidad como puede ser el consentimiento.

A falta del expreso deseo del paciente, el médico puede encontrarse con la negativa familiar a la administración de sedación terminal.

Y el recurso último de proceder a efectuarla por recomendación implícita, no parece el más adecuado porque deja al sanitario en absoluta indefensión. De ahí la necesidad de una normativa regulatoria que garantice los derechos del paciente, familiares y profesionales de la medicina.

Yo y sólo yo, preferiría recibir a la muerte en estado de profunda inconsciencia que padecer el sufrimiento inmoral de la enfermedad.

“NO CONOCES A JACK”

‘No conoces a Jack’, es un telefilme de la cadena americana HBO, que pronto se ha convertido por derecho propio en un clásico de la militancia por la libertad de elección y conciencia en bioética.

“A pesar de ser tan famoso y fascinante, no sabemos quién es Jack Kervokian y, con suerte, en la película tampoco lo vas a terminar de conocer”, sostiene un críptico Al Pacino, el actor protagonista que encarna al popular “Dr. Muerte”.

La historia está basada en el caso real del Dr. Kevorkian, un médico anátomo-patólogo, de ascendencia Armenia.

Logró popularidad nacional e internacional, como defensor del “suicidio asistido médico”. La eutanasia (literalmente: el bien morir), es el tópico que se instala en la pantalla. Asistiendo a más de 130 de estas conductas de bioética aplicada, se transformó en un adalid de los derechos a morir con dignidad, en pacientes terminales.

Tal y como escribió en su diario la artista Frida Kahlo, antes de morir postrada en su cama: “Espero alegre la salida y espero no volver jamás”.

((hacer click sobre la foto para ver el vídeo))

De lo que se trata es de vivir con plenitud, amando y dejándose amar mientras puedas.

Luego, uno ya sabrá lo que hacer.

Un buen lema sería vive y deja morir, con dignidad.

Por Iñigo Ortiz de Guzmán

‘Chico & Rita’

Hace seis años, el cineasta oscarizado Fernando Trueba y el artista gráfico valenciano Javier Marical tuvieron el sueño de trabajar juntos en una película de animación.

El jazz latino estuvo en el germen de su amistad, y esa es la senda que siguieron para alumbrar ‘Chico y Rita’.

Cuba, la música de Bebo Valdés y una historia de amor apasionado.

Un guión a ritmo de bolero, con una bella y sensual cantante -Rita- y un talentoso pianista -Chico- encontrándose y desencontrándose en La Habana y Nueva York de los años 40 y 50, una banda sonora vibrante y una sucesión de imágenes deslumbrantes.

Trueba y Mariscal rinden su personal tributo a la cultura cubana.

Anoche se estrenó en Reino Unido e Irlanda, tres meses antes de que lo haga en España, que será a mediados de febrero.

“Hasta ahora solo hemos tenido contacto con el público de festivales y, a pesar se su buena acogida, siempre es una incógnita saber cómo funcionará en los cines, qué le gustará al público, qué les disgustará, qué dirán las críticas, si tendrá éxito, si durará en cartel mucho tiempo…”, ha afirmado Mariscal en las últimas horas.

Mariscal tuvo que batallar para conseguir el estilo adecuado, ese que transmitiera con la mayor intensidad lo que cuenta el guión (Ignacio Martínez de Pisón).

Adaptarse a las exigencias dramáticas sin perder la autoría, la esencia de un dibujante que se basa siempre en un trazo muy gestual, con mucha presencia.

Por eso la estética se asemaja a la de un cómic, y en ese sentido es muy innovadora: “Nunca he visto un trabajo de animación que juegue con trazos en negroasegura Mariscal.

Antes de comenzar a dibujar las numerosas localizaciones de interiores y exteriores en La Habana, Mariscal realizó un intenso viaje de investigación.

Aunque la ciudad, debido al estancamiento económico, no se ha transformado en el último medio siglo, sí se ha deteriorado significativamente. Para documentarse sobre La Habana de la época, se toparon con un tesoro inesperado al decubrir que el gobierno había preservado un archivo de fotografías de cada una de las esquinas de la ciudad, iniciado en 1949, fecha que coincidía con la del arranque de la película.

Los años 50 son una explosión de diseño: son los coches, los túrmix, la televisión, una Habana tomada por los americanos, una explosión de grafismos, de comercios, de carteles publicitarios de ron, licores y tabacos.

Un Broadway iluminado por cien mil neones, con coches fantásticos circulando. La arquitectura colonial de La Habana y los inspirados rascacielos de Nueva York. Los brillantes cabarets cubanos y los primeros clubs de jazz neoyorquinos, oscuros y llenos de humo. En Cuba los vestidos marcan las curvas de las mujeres, mientras que en Nueva York triunfa la alta costura de Christian Dior. Todo eso está en ‘Chico y Rita’.

 

En la Cuba de finales de los años cuarenta, Chico y Rita inician una apasionada historia de amor. Chico es un joven pianista enamorado del jazz y Rita sueña con ser una gran cantante. Desde la noche que el destino los junta en un baile en un club de La Habana, la vida va uniéndoles y separándoles, como a los personajes de un bolero.

Este film es pues una gran producción rodada en San Antonio de Baños (Cuba), que ha contado con un presupuesto de 10 millones de euros.

A día de hoy, ya ha pasado con gran éxito de crítica y público por los festivales de Telluride (Colorado) y de Toronto (Canadá).

Todas las cifras en torno a este trabajo son a lo grande: dos años y medio de escritura de guión, un año para buscar financiamiento y tres de elaboración y producción.

En los 90 minutos de metraje se han utilizado casi 130.000 fotogramas en 146 secuencias, basados todos en dibujos originales de Mariscal.

La música, como no podía ser de otra manera tratándose de un trabajo de Fernando Trueba, es clave en el filme.

El proyecto ha contado con la participación de grandes músicos como Bebo Valdés, Mike Mossman y Jimmy Heath para interpretar una banda sonora original.

Tono Errando (hermano de Javier Mariscal y codirector del filme) dice que, aunque la animación admite mejor el doblaje que el cine de ficción, los británicos han decidido proyectarla en versión original subtitulada teniendo en cuenta el tipo de película que es, animación dirigida al mundo adulto.

El objetivo internacional de este tipo de proyectos de animación del estudio Mariscal está claro.

Lo cuenta Tono Errando: “La cinematografía europea en este campo se ha quedado callada ante la potencia de Estados Unidos. Estamos perdiendo la voz. Para llegar al mercado internacional, debemos buscar las esencias universales y alejarnos de lo accesorio. Lo que nosotros pretendemos, desde nuestro estudio en Barcelona, es contar nuestras historias pero también de otra manera. Sabemos que no contamos con los presupuestos de Hollywood, pero sí tenemos otros valores. Chico y Rita es el primer ejemplo de la artesanía en la animación que queremos aplicar. Es alta costura, no prêt-à-porter”.

Aunque no es lo habitual, ‘Chico y Rita’ no es el primer caso en el que una gran producción cinematográfica, mayoritariamente española, se estrena antes en el extranjero que en nuestro país.

Todas las películas de Pedro Almodóvar se han visto en España antes que en ningún otro sitio.

Plagada de tantas referencias cinematográficas como musicales -a ‘Casablanca’, a ‘Salvaje’, a ‘New York, New York’, a ‘Levando anclas’-,Chico y Rita’ es, ante todo, un homenaje a la Cuba de hace más de seis décadas.

Un país exultante en el que, recuerda Mariscal, «pasaba de todo. Los españolitos salíamos del pueblo y, cuando llegábamos allí, dejábamos de ir a misa y empezábamos a tener sexo como locos». Es un tributo, por cierto, lleno de sensualidad.

«Pensamos en hacer una película porno, pero no nos habrían dejado estrenarla».

Por Iñigo Ortiz de Guzmán

Between Bears

La página web de vídeos VIMEO acaba de presentar los diez ganadores de las mejores producciones audiovisuales, en su edición 2010

En el apartado de la animación, ‘Between Bears’ ha resultado el mejor.

El estilo visual sencillo y minimalista, de gráficos vectoriales formados por triángulos con sombreados planos , la música del israelí Ori Avni y de la israelita Daniela Spector y los efectos de sonido, consiguen un corto armónico, apacible, sereno, bello, poético … digno de ver.

¿Su autor? Eran Hilleli.

Un animador que estudió diseño gráfico y animación en la Academia Bezalel de arte y diseño de Jerusalén. Vive actualmente en Tel Aviv. Como trabajo de fin de carrera realizó este corto de animación por ordenador fráncamente notable.

El año pasado, su creación ya se hizo valer con este otro vídeo ‘Inside/Out’:

Por Iñigo Ortiz de Guzmán

Megamind

Taquillazo para la nueva cinta de animación de Dreamworks, que se acaba de alzar con el primer puesto en la taquilla norteamericana con nada más ni menos que 47,6 millones de dólares en su primer fin de semana.

La historia de ‘Megamind’ es la de un desafortunado criminal, que cuenta con la voz de Will Ferrell: y la de Brad Pitt, por otro lado (en el papel de héroe).

Un film en 3D que llegará a nuestro país el 3 de diciembre, y en el que -esta vez- su protagonista es un antihéore.

La factoría de animación presenta la desconcertante historia de un villano de cómic que debe replantearse su futuro cuando un día logra hacer desaparecer al héroe que amargaba todas sus fechorías.

La historia promete buenos augurios de éxito de taquilla en todo el mundo.

Por Iñigo Ortiz de Guzmán

3,2,1…¡acción!

“De mayor, quiero ser artista”

Ésa es la premisa que se propuso el ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz a principios de 2009.

Y se lo ha tomado en serio. Y es que acaba de ponerse en marcha el Film Office, una iniciativa audiovisual que busca proyectar la imagen de la capital alavesa dentro y fuera de nuestras fronteras para atraer hasta sus calles el rodaje de series y películas.

No podía ser que Vitoria -recién nombrada como Capital Verde Europea 2012-, plató natural de decenas de producciones estatales e incluso internacionales, careciera de lo que sí poseen varias ciudades del Estado y de la Unión Europea: un organismo público dedicado en exclusiva a vender las virtudes de su ciudad facilitando los tediosos trámites que se derivan de las producciones audiovisuales.

El objetivo es triple: fomentar el rodaje, impulsar la actividad económica y el turismo en la ciudad en general, y añadir un ingrediente más al proyecto de transformación de la almendra medieval.

Ahora es más común que una cinta se haya producido en la provincia, que una firma autóctona haya trabajado en su sonorización, o que haya creado sus efectos especiales.

Dar con un filme así, ‘made in Álava’, no es ya ciencia ficción.

En el territorio funcionan hoy «unas 30 ó 35 empresas audiovisuales pequeñas y unas 6 ó 7 relativamente grandes que pueden llegar a facturar varios millones de euros anuales», calcula Fernando López Castillo, director de la Vitoria Film Office abierta hace un par de semanas.

SILVERSPACE

Precisamente, a mediados del mes de octubre, la productora alavesa SILVERSPACE presentaba en Gasteiz su última producción animada: “Daisy Cutter (la cortadora de margaritas)”. Cuenta la historia de una niña -Zaira- quien vive la injusticia de una guerra con la perspectiva que le permite su tierna e ingenua mirada.

Calidad en estado puro, y cuyos responsables –Rubén Salazar y Enrique García– han logrado colar por ahora en un festival irlandés y en el Zinebi bilbaíno.

Sin embargo, cuando unieron su saber hacer y sus ganas de crear no eran conscientes del futuro de reconocimientos -como la preselección para los Óscar 2008 con el corto de animación “Perpetuum Mobile”– que les aguardaba.

18 han sido los galardones recibidos hasta el momento por su corto en diferentes certámenes internacionales.

La película -que también estuvo nominada a los Goya 08- relata la historia de un alquimista del siglo XV, obsesionado con la búsqueda del movimiento perpetuo, antecesor de Leonardo da Vinci.

Sus fundadores compitieron con cortos hechos en casa tan buenos como “La Dama y la Muerte” (del andaluz, Kandor Moon).

“Alma” (de Rodrigo Blaas).

Dos pesos pesados de la animación.

IMIRA ENTERTAINMENT

Más de noventa países han disfrutado de las andanzas de “Lola y Virginia”, las protagonistas de la serie infantil homónima ideada en IMIRA ENTERTAINMENT.

Su producción se realizó en la capital alavesa antes de que la firma se instalara en Madrid, donde nació la también exitosa ‘Sandra, detective de cuentos’, en busca de profesionales de la animación. Pero allí confirmó que «no hay personal cualificado. Necesitamos gente que sepa dibujar y que controle la tecnología -utilizan el programa Harmony-, y encontrar a alguien que domine los dos campos es complicado», explica Myriam Ballesteros, una de las socias de la empresa, de vuelta a Vitoria.

Sus trabajos llevan la firma de dibujantes filipinos, irlandeses, canadienses… que ahora se concentran en dar vida a Brains, Fred y el robot Friday, los personajes de la comedia “Lucky Fred”, que podría llegar a televisión en 2012.

Pero no todo es animación.

DOS HOMBRES Y UN DESTINO: EL SÉPTIMO ARTE

Los directores Nikolas Ocio y Paul Urkijo aparecen, por ahora, como los últimos vitorianos en plasmar su talento a través de dos cortometrajes que, eso sí, se encuentran en fases muy diferentes.

El primero inició el rodaje de su ópera prima, bajo el título provisional de “Barkatu”, hace un mes en la capital alavesa. Y donde se retrata en blanco y negro una historia ambientada en los años 50 y con tintes policiacos en la que participa su paisana Carmen San Esteban.

En cambio, la grabación de la cinta “Jugando con la muerte” de Urkijo, producida por el televisivo Christian Gálvez (recientemente casado con la gimnasta alavesa Almudena Cid), finalizó hace ya tiempo y con margen suficiente para presentar su particular humor negro a mediados de octubre en la sección oficial del 43º Festival de Cine Fantástico de Sitges.

¿Su protagonista? El genial actor gasteiztarra, Txema Blasco.

Lo que parece es que el avance de producciones vascas va viento en popa.

Talento no falta.

Aunque todavía hoy el 90% de los proyectos cinematográficos se los lleven Madrid y Barcelona, sin embargo Vitoria esconde una ventaja en su propio carácter que le permite aportar hoy una larga lista de empresas a la industria audiovisual gracias a que no es tan dada a exhibirse como otras, pero hace cosas.

Por Iñigo Ortiz de Guzmán

Little Big Planet

Un Pequeño Planeta para un Gran ejemplo del diseño gráfico bien hecho.

by TheMotionFighters

Por Iñigo Ortiz de Guzmán